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Revista de Historia Militar 123

200 JOSÉ ANTONIO PÉREZ GIMENA Francisco de Andrade, estaban compuestas por 3.000 soldados españoles y algunas compañías de voluntarios napolitanos. En esta ocasión las fuerzas estaban equilibradas y el combate fue muy duro. Tras la batalla, los franceses dejaron más de 2.000 muertos y centenares de prisioneros. El Señor de Aubigny se refugió en la Roca de Anguito, pero fue sitiado y finalmente apresado, dejando la Calabria en manos de los españoles. Ocho días más tarde, el 29 de abril, el Gran Capitán se enfrentaría al duque de Nemours en la batalla de Ceriñola. 1503 (abril): Batalla de Ceriñola El 27 de abril El Gran Capitán salió de Barletta en busca del duque de Nemours. Ese mismo día acampó en Cannas y al día siguiente se dirigió hacia Ceriñola formando de la siguiente forma: En vanguardia 1.000 caballos ligeros al mando de Próspero Colonna y Pedro de Paz. El centro formado por 2.000 infantes españoles al mando de Pedro Navarro, Francisco Pizarro y García de Paredes. La retaguardia al mando del Gran Capitán y formada por 2.000 lansquenetes alemanes, 700 hombres de armas y algunos caballos ligeros al mando de Fabricio Colonna y Diego de Mendoza. La marcha fue muy penosa por el calor y la sed, pero lo aguantaron todo, especialmente al ver que su general cedía su caballo a un soldado rendido de cansancio. Al llegar a Ceriñola, lugar elegido por el Gran Capitán para dar la batalla, comenzaron los trabajos de preparación del terreno. Ceriñola era una aldea asentada en lo alto de una loma cuyos declives naturales estaban cubiertos de viñedos. Un pequeño barranco discurría al fondo de la loma, que los zapadores españoles mejoran, colocaron estacas puntiagudas para impedir el paso de la caballería, y moviendo la tierra de los bordes para que se hundiese con el peso de un hombre. Los brazos del foso fueron prolongados para tratar de rodear toda la loma, que fue donde se asentó el ejército. Solo quedó algo al descubierto el flanco izquierdo, que el Gran Capitán trató de fortificar levantando un parapeto y asentando allí la artillería. Al caer la tarde los jinetes de Fabricio Colonna trajeron el aviso de la llegada de los franceses. El Gran Capitán aprestó a sus hombres para la lucha y distribuyó su infantería en tres unidades de combate. Primera unidad: a la derecha apoyada en Ceriñola, formada por infantería española al mando de García de Paredes y Zamudio. Segunda unidad: en el centro, formada por los lansquenetes alemanes. Tercera unidad: a la izquierda, formado por infantería española al mando de Pizarro y Villalba. Detrás de las tres unidades de infantería, colocó la línea de artillería con Revista de Historia Militar, 123 (2018), pp. 200-232. ISSN: 0482-5748


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