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Revista de Historia Militar 123

30 SILVERIO JOSÉ CUBERO DE VAL siglo XIX, Zaragoza disponía de escasos cuarteles, más o menos los mismos que existían al final del siglo XVIII. Por ello el Capitán General tuvo dificultades para acuartelar tropas y particularmente para encontrar acomodo a la Compañía de Distinguidos. A pesar de ello, la creación de estas Compañías coincidió en el tiempo con la ejecución de una de las leyes de Desamortización, lo cual significó que muchos edificios eclesiásticos fueran expropiados y pasaran a las Juntas de Bienes Nacionales. También eran días de revolución, más o menos contenida, en las calles de la ciudad de la Zaragoza, a la que se añadía un enemigo carlista en los campos. Aunque afortunadamente durante los años que median entre 1833 y 1835, las sublevaciones carlistas en Aragón fueron abortadas con cierta facilidad.30 Inicialmente la Compañía se alojó en el cuartel de Caballería del Portillo, donde se hallaba también, entre otros, lo que quedaba del Regimiento de Caballería 6º ligero, pues la mayoría de sus efectivos estaban fuera de Zaragoza, en operaciones contra los carlistas. En diciembre de 1836 estaban en ese cuartel, lo creo así porque la Orden de la plaza decía: “Mañana seis de diciembre de 1836, pasará revista de comisario el 6º ligero de caballería en su respectivo cuartel y lo mismo la Compañía de Distinguidos en el mismo paraje”.31 El cuartel había sido construido en los años setenta del siglo XVIII, un proyecto que tardó en ser realidad tras su primer esbozo en 1712. En 1803 ya era conocido como del Cid, y se hallaba al noroeste de la ciudad y no muy lejos del castillo de la Aljafería. Bordeado por uno de los paseos de ronda, enfrente tenía una gran extensión de terreno que podía utilizarse para prácticas, llamada Campo Sepulcro, que era propiedad del Ejército. Aún hoy en día se conserva parte de los muros del cuartel, en el paseo de María Agustín de Zaragoza. 3.3. Actividades del Centro en 1837 En este año ya aparecen, de modo regular, los anuncios de exámenes generales. Los primeros, también de carácter público, tuvieron lugar los días quince, dieciséis y diecisiete de marzo de 1837. Se desarrollaron de diez de la mañana a una de la tarde y desde las tres a las cinco también de la tarde. Como novedad, se relacionaban las materias de examen: 30  Sin embargo, en 1836 y 1837 el carlismo aragonés experimentó un notable auge, para alcanzar su culminación con Cabrera entre 1838 y 1839. 31  Diario de Zaragoza, Orden de la Plaza, 6 de diciembre de 1836. Revista de Historia Militar, 123 (2018), pp. 30-42. ISSN: 0482-5748


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