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62 JOSÉ RAMÓN CUMPLIDO MUÑOZ costumbres de los referidos».50 A los que fueran declarados vagamundos se les tomaría la filiación y señas personales, para remitirlos al Cardenal Molina, quien determinaría si eran adecuados para servir como tropa o, en su defecto, para realizar trabajos en el presidio de Orán51. La causa contra los reos se iniciaba abriéndose investigaciones sumarias, lo que implicaba que el proceso se presumía sencillo y su trámite breve. Como puede comprobarse, el procedimiento es el que recogen las instrucciones de 1751 y 1759 y la Explicación de 1763-65, por lo que deducimos que en estas disposiciones se estaba dando forma oficial a lo que era una práctica ya seguida por las autoridades. De esta forma, el 12 de septiembre, se abrieron sumarias a ocho individuos: Joseph Eximeno, Pedro Joseph Montoya, Gerardo del Aro, Joseph Sanchis, Joseph Llovera, Joseph Hernández, Mauricio Broseta y Joseph Domingo52. El juez nominal era el intendente general, aunque éste había delegado en Díaz de Mendoza, uno de los alcaldes mayores y en el escribano del cabildo, Tomás Vicente de Tinajero, quien debía dar fe de la veracidad de lo expuesto. Dado que la documentación que recoge estos testimonios es extensa, pasaremos a anotar en estas páginas tan sólo unos ejemplos que sirvan para ilustrar esta parte del procedimiento. En el caso de Joseph Eximeno, entre los testigos que fueron convocados para describir su conducta, acudió Miguel Vilanova, de profesión soguero y vecino de Valencia: «quien declaró conocer muy bien de vista, trato y comunicación desde que se casó con Tomasa Serra, y sabe que éste es mozo que sobre tener buenas manos no quiere trabajar ni aplicarse a su facultad para mantener a su mujer y familia. Antes sí, sabe el testigo que le ha vendido a dicha su mujer toda la ropa y demás bienes que le dieron sus padres al tiempo que ésta se casó y que el vivir de dicho Eximeno, es ir divagando por esta ciudad y casas de juego, jugándose cuanto tiene y arreando a dicha su mujer, sin querer hacer bondad en parte alguna».53 Otro testigo, Joseph Torres, oficial terciopelero, confirmó con su declaración el testimonio anterior: «dijo que conoce muy bien de vista, trato y comunicación al referido Joseph Eximeno por haber trabajado de terciopelero en compañía del testigo algunos años ha, y sobre por esta ocasión, que éste es mozo vagabundo, mal entretenido, sin querer aplicarse al trabajo lí- 50  Ibíd., f. 2 v. 51  Ibíd. 52  Ibíd., doc. 3 (2), f. 1 r. 53  Ibíd., f. 4 r. y v. Revista de Historia Militar, 123 (2018), pp. 62-80. ISSN: 0482-5748


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