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Revista de Historia Militar 123

90 CARLOS ALBERTO FONT GAVIRA Aquí se muestra el verdadero interés de los aliados, que no pasaba por preocuparse por el paradero y futuro de los vencidos alemanes, sino en ocupar su antigua colonia y repartírsela lo antes posible. Así ocurrió. El temor era manifiesto y no deja de ser curiosa la sensación de improvisación e indefensión en que se encontraba la colonia española ante la amenaza de invasión de unos soldados en retirada que buscaban refugio huyendo de sus perseguidores. Los alemanes consiguieron replegarse ordenamente, pese a ser hostigados por británicos y franceses, hasta la frontera del Muni español. Unos ochocientos alemanes (toda la colonia), acompañados, espectacularmente en su huida por varias decenas de miles de cameruneses: áskaris y sus familias, criados, jefes que habían apoyado a los alemanes, etc Aunque los franceses trataron de organizar una auténtica “caza del hombre”, casi todos los efectivos germanos pudieron llegar sin problemas a la Guinea Española y deponer sus armas en la frontera. El 15 de febrero el gobernador de Camerún, Ebermayer, a través de Ángel Barrera, gobernador de la Guinea Española, mandó un telegrama a Madrid y a Berlín comuniando la caída del territorio camerunés en manos de los aliados. Con lo precipitado de la retirada los alemanes tuvieron el gesto, al cruzar la frontera de colgar en un árbol un documento para sus enemigos en el que dejaba constancia de que entraban en territorio neutral y abandonaban las hostilidades. En una zona de la frontera los miembros del ejército imperial abandonaron gran cantidad de documentación, razón por la cual los nativos denominaron el lugar como afán bekalara (“el bosque de los papeles”). Luego, el grupo, convertido en fugitivos, se dirgió al puesto de la Guardia Colonial más cercano, en el que se presentaron oficialmente. Los efectivos españoles para el territorio continental de la Guinea nunca fueron muy numerosos y alcanzarían, a lo máximo, unos 150 efectivos para controlar, desarmar y supervisar a todo el ejército alemán de Camerún junto a la problemática añadida de ir acompañados de miles de civiles cameruneses. Las cifras de los refugiados alemanes en Guinea puede variar según la fuente que consultemos pero los datos más fiables y pulcros son los siguientes. En febrero de 1916 pasaron a territorio español de Guinea los siguientes efectivos procedentes del Camerún: 95 oficiales, 480 europeos, 7.000 soldados indígenas, 400 funcionarios o colonos, 11.000 mujeres y niños y unos 20.000-30.000 porteadores. El gobernador general de los territorios españoles en el Golfo de Guinea, Ángel Barrera, había pensado que con la derrota de las tropas alemanas sus preocupaciones disminuirían sustancialmente. No fue así, aunque el repliegue fue bastante correcto, incluso modélico por la ausencia de incidentes. Como muestra de hospitalidad, se permitió a los alemanes marchar Revista de Historia Militar, 123 (2018), pp. 90-108. ISSN: 0482-5748


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