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JOSÉ PEÑALVA ACEDO Situación y fuerzas enfrentadas EN 1938, la inactividad de la Flota republicana, cuyo único cometido era escoltar a los buques que arribaban a sus puertos, contrastaba con la actividad de la nacionalista, que no se limitaba a escoltar convoyes sino que además combatía en inferioridad numérica con su antagonista. Ello llevó al alto mando de la Marina de la República a confeccionar un plan para elevar la moral de las dotaciones y, a la vez, asestar un duro golpe al enemigo. quizá extrañe el orden de prelación de los objetivos pero, a tenor de la magnitud de la operación proyectada y de la escasa preparación de la flota para su ejecución, llegar a cumplir el objetivo de asestar un duro golpe al enemigo era más que improbable. La operación proyectada por el mando republicano consistía en que tres de las lanchas rápidas torpederas de origen soviético (las núm. 11, 21 y 31) atacasen a los cruceros nacionales fondeados en Palma. Las lanchas partieron de su base de Portman el 5 de marzo y, al anochecer, se encontraron con la 1.ª Flotilla republicana de Destructores, a 14 millas del puerto de Alicante, para a continuación dirigirse a Formentera a repostar. Finalmente, estaba previsto que se dirigiesen a la bahía de Palma para atacar a los cruceros allí fondeados. Como se puede advertir, resultaba harto improbable que la proyectada operación se viese coronada por el éxito, encomendada como estaba a unas dotaciones, las de las lanchas, que carecían de arrojo y de preparación alguna para este tipo de misión, como se verá más abajo. Las fuerzas navales designadas para llevar a cabo la operación ―aparte de las lanchas ya mencionadas, que en último término no participaron en acción alguna― eran: ― la 1.ª Flotilla de Destructores, al mando del teniente de navío Sánchez Barreiro, compuesta por las siguientes unidades: • el Jorge Juan (TN Ignacio Figueras) • el Escaño (TN Luis Núñez de Castro) • el Ulloa (TN Diego Marón Jordán) y • el Almirante Valdés (TN habilitado Juan B. Oyarzábal Oruete). Como apoyo se contaba con el grueso de la Flota republicana, al mando del almirante González Ubieta, compuesta por ― el crucero Libertad, del mando del teniente de navío Eduardo Armada Sabau; ― el de igual clase Méndez Núñez, mandado por el teniente de navío Pedro Prado Mendizábal; ― la 2.ª Flotilla de Destructores, con el teniente de navío Fernando Oliva Llamusí al frente e integrada por 102 REVISTA DE HISTORIA NAVAL Núm. 141


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