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LAS BRIGADAS DE ARTILLERÍA DE MARINA. CREACIÓN, ORDENACIÓN LEGAL... sueldos fueron constantes, lo que causaba un gran descontento. Así, el 25 de mayo de 1734, Domingo Carpi, comisario ordinario y capitán de la 3.ª Compañía de Artilleros de Brigadas de Marina, escribía a Patiño desde Cartagena solicitando el pago de 80.661 reales de vellón y el prest de ese mes de mayo. Estando como estaba, con veintiséis hombres a cargo a los que no podía socorrer, decía: «… y quedándose la gente sin socorro no podrá tenerlos sugettos a la disciplina (aunque todos están gustosos de continuar el Real Servicio)…» (27). Esos mismos artilleros debieron de ser los protagonistas de un grave suceso ocurrido en el mismo departamento de Cartagena el mes siguiente cuando, en junio de 1734, se refugiaron en sagrado, en el convento de religiosos de San Diego, «para desde allí quexarse, o capitular se les pagase los atrasos que se les debían, y que al dia siguiente todos juntos insultaron la casa de la Munizion del pan para la subsistencia de la tropa de la que tomaron alguna porzion de él violentamente y se volvieron al mismo templo a refuxiarse… » (28). El estado de desesperación de algunos artilleros era tal que el antes citado Domingo Carpi procedió en las mismas fechas a vender algunas joyas de que disponía para socorrerlos a ellos y a sus familias: «… yo correspondiendo a su lealtad y resignación he hecho los últimos esfuerzos de mi posibilidad asta vender algunas alhajitas para socorrerlos y tambien a sus mujeres…» (29). Al año siguiente pudo recibir Carpi parte del prest de sus artilleros que él había adelantado (30). La falta de recursos en el negociado de Marina afectó en esos primeros años no solo a los sueldos, que no se pagaban o se satisfacían con enorme retraso, sino también al vestuario, pues los comisarios de las Brigadas elevaron numerosas denuncias ante el lamentable estado de la uniformidad de sus hombres, hasta el punto de que en varias de ellas se habla incluso de desnudez de sus miembros. El 22 de diciembre de 1735, Danero denunciaba al ministro la situación realmente alarmante de estas Brigadas: «Participo a VE que habiendo registrado el Cuerpo de Brigadas lo veo que no se conosce así por la Gente, como por la desnudez en que se hallan constituídos, pues solo cuando pasan revista, conozco son Artilleros lo que causa en mi corazón bastante sentimiento, sabiendo VE con el zelo que lo he mirado desde su formación quanto a su servicio…» (31). Una nueva denuncia o queja de Danero en enero de 1736 surtió el efecto deseado pues, ante su petición de que se realizara una inspección a las Brigadas, «y al mismo t.po que el Ynspector passe una revista en la que se remediará (27)  Ib., Carta de Domingo Carpi a Patiño, 25 de mayo de 1734. (28)  Ib., Carta del comandante Juan Montes a Patiño, 16 de junio de 1734. (29)  Ib., Carta de Domingo Carpi a Patiño, 23 de junio de 1734. (30)  Ib., Carta de Agustín Ramos, tesorero de Marina, a Patiño dando cuenta haber recibido su orden de pagar a Carpi con los caudales de la Tesorería de Marina de Cartagena, 19 de enero de 1735. (31)  Ib., Carta de Danero a Patiño, 22 de diciembre de 1735. Año 2018 REVISTA DE HISTORIA NAVAL 39


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