Page 19

RAA 877

La fuerte dependencia en la operación Eagle Claw en materia de transporte de ala rotatoria y capacidades asociadas, fue interpretada por los mandos estadounidenses como una clara deficiencia en cuanto a capacidades del material en servicio, especialmente en lo concerniente al alcance y velocidad, que hubieran limitado la celeridad de la misión en el caso de llevarse a cabo. A tales efectos, propusieron la creación de un nuevo tipo de aeronave, que por supuesto pudiera despegar y aterrizar verticalmente, pero que también pudiera transportar tropas a gran velocidad. Así, el Departamento de Defensa estadounidense comenzó, en el año 1981 y con el liderazgo del Ejército de Tierra estadounidense (US Army) el programa de aeronave experimental JVX (Joint Vertical Take Off / Landing Experimental); no duró mucho en sus manos, en tanto en 1982, el programa fue transferido a la US Navy, alegando problemas presupuestarios. Cuatro años después, en 1986, entre los cuales se emitió la RFP (request for proposals) basada en requisitos conjuntos por parte del Ejército, los Marines, la US Navy y la USAF, se aprobó el desarrollo a escala completa del V-22 Osprey, teniendo lugar su primer vuelo en el año 1989. Pese a que un número considerable de contratistas de defensa expresaron un interés temprano en el desarrollo de una aeronave de rotores basculantes, la única que emitió una respuesta a la RFP fue el equipo formado por Boeing y Bell Helicopters, siéndoles adjudicado el contrato de desarrollo preliminar en 1983. REVISTA DE AERONÁUTICA Y ASTRONÁUTICA / Octubre 2018 721


RAA 877
To see the actual publication please follow the link above