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TEMAS GENERALES terroristas yihadistas que no solo amenazan seriamente la seguridad de la región del sahel, sino también la propia seguridad europea. A comienzos de 2012, los propios malienses y la comunidad internacional descubrieron que sus problemas eran profundos, cuando estalló la rebelión armada tuareg. Esta destapó una crisis política y de seguridad sin precedentes, que evidenció las graves deficiencias del Estado y sus consecuencias, entre ellas la larvada presencia de agrupaciones terroristas en el norte y su capacidad para golpear tanto en Mali como en los países de la región. La génesis del terrorismo yihadista en el Sahel para entender cómo Mali se ha convertido en zona de actividades y de refugio de los grupos terroristas yihadistas en el sahel, es necesario echar la mirada atrás algunos años. Con el fin de contextualizar el fenómeno, y para reseñar más tarde la evolución que ha tenido desde lo global hacia lo local, es óbice recordar que tras la derrota del grupo Islámico Armado (gIA) en Argelia, el grupo salafista de predicación y Combate (gspC) se refugió a finales de los años 90 en las comunidades del desierto del norte de Mali, aprovechando la debilidad de sus estructuras de autoridad y de las de los estados vecinos del sahel. se cree que los líderes argelinos estrecharon lazos de sangre con las poblaciones locales, como uno de sus cabecillas, el argelino Mojtar Belmojtar, que tomó en matrimonio a varias mujeres, asegurándose la simpatía y la colaboración de algunas poblaciones de la zona. Asimismo, es adecuado puntualizar que estos individuos también se ganaron la integración en estas comunidades mediante la aportación de servicios básicos que el débil Estado maliense denegaba a las situadas lejos del alcance gubernamental. En 2007, el líder de la organización, el argelino Abdelmalek Droukdel, anunció que la red pasaba a denominarse Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), sometiéndose a las órdenes de Al Qaeda central como franquicia en el norte de África. por tanto, AQMI y sus miembros se establecieron cómodamente en el norte de Mali, beneficiándose de los déficits del Estado en las zonas del norte del país y también gracias a una controvertida política de no agresión directa del presidente maliense Tumani Turé (2002-2012), lo que les permitió disfrutar de una gran logística y organización en la zona antes de 2012. Así, Al Qaeda en el Magreb Islámico fue el embrión de la nebulosa yihadista que hoy conoce Mali y países de la región, como Burkina faso o níger. si los primeros ataques en torno a los años 2005 y 2006 fueron en el vecino Estado de Mauritania, el repliegue fue en Mali, lugar donde no había protagonizado ningún acto de amplitud hasta 2012, en el que destacó como un actor más de relevancia en el conflicto que enfrentó a la rebelión tuareg con el Estado maliense. Aunque los principales cabecillas yihadistas eran argelinos, y por tanto extranjeros para la zona donde se asentaban, en años posteriores se 466 Octubre


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