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TEMAS GENERALES utilidad para el alto mando británico—, donde fueron adquiridas por España. Las barcazas serían remolcadas inicialmente por dos grupos de transporte y contaban con una organización de control, personificada en el capitán de fragata Carlos Boado y suances, jefe de Estado Mayor de las fuerzas navales del norte de África, que dirigió la primera ola de desembarco a la playa. Los comandantes de las barcazas durante el desembarco de Alhucemas fueron los siguientes: K-1, teniente de navío Aramburu; K-2, alférez de navío Cadarso; K-3, alférez de navío gómez pallete; K-4, alférez de navío Armán Macía; K-5, alférez de navío pasquín; K-6, teniente de navío garcía Mata; K-7, alférez de navío fernández salgueiro; K-8, teniente de navío Castillo; K-9, alférez de navío gamboa; K-10, alférez de navío núñez Rodríguez; K-11, alférez de navío Quiroga; K-12, alférez de navío vázquez Armero; K-13, alférez de navío Álvarez-Osorio; K14, alférez de navío salas; K-15, alférez de navío McKinlay; K-16, alférez de navío Miranda; K-17, alférez de navío gonzález López; K-18, alférez de navío noval; K-20, alférez de navío verdugo; K-21, alférez de navío Ayala; K-22, alférez de navío Ozámiz; K-23, alférez de navío Blanco; K-24, alférez de navío Montero; K-25, alférez de navío Zanón, y K-26, alférez de navío Bonelli. El plan era que las barcazas fuesen en dos olas. La primera, compuesta por quince embarcaciones, con la columna del coronel franco; y la segunda, formada por nueve barcazas, con la columna del coronel Martin. A medida que la primera ola fuese dejando huecos libres en la playa, la segunda iría lanzando sus embarcaciones. Cada barcaza transportaba una fuerza de desembarco que oscilaba entre los 250 y 300 hombres y en ellas tuvieron que permanecer 48 horas antes de poder alcanzar la playa. En las embarcaciones también se encontraban precargadas las «cargas de urgencia», las armas y los primeros y segundo escalones de municionamiento que las unidades habían estibado en ellas al embarcar. A las 11:20 horas del 6 de septiembre, el convoy se detuvo y se inició el transbordo a las barcazas, que finalizó a las 16:40 de ese mismo día, tras lo cual puso rumbo a Morro nuevo. Durante la noche del día 7 las condiciones meteorológicas impidieron la concentración de la fuerza. A las 07:00 (dos horas y media después de la hora h prevista) la escuadra se encontraba a 9.000 m de Morro nuevo y el convoy a 16.000, lo que obligó a ordenar un retraso de 24 horas. A las 10:45 del día 8 de septiembre se ordenó el remolque de las barcazas K por cuatro remolcadores protegidos por guardacostas y guardapescas. Al frente de las lanchas iba el capitán de fragata Boado a bordo de su gasolinera, para tener un punto de referencia a quien seguir y al mando en jefe de las lanchas el capitán de corbeta fernando Delgado Otaolaurruchi, pero no pudo advertir que el fondo estaba elevado por tener la playa una barrera de piedras. Esto obligó a las lanchas a varar a 50 metros de la arena y con uno de profundidad. 2018 481


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