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TEMAS GENERALES ma repetidas veces que Carlos III escogió los colores de Aragón para la bandera de sus barcos, y antes que él lo había hecho Antonio Cánovas del Castillo, que por las mismas fechas escribía en El Averiguador que «renunció Carlos III al blasón de familia, y adoptó con excelente criterio el nacional, eligiendo el más lógico y racional entre los varios proyectos que á su resolución presentó el secretario del Despacho y de Marina, D. Antonio valdés», y también Cesáreo fernández Duro dejó escrito que lo que el Rey había escogido eran los colores «tradicionales de la nación». por mucho que sea cierto que la combinación de rojo y amarillo se distingue muy bien sobre el fondo azul del mar o del cielo, y sobre el blanco de las velas y el gris del humo de los cañonazos, no creemos que haya nadie tan osado intelectualmente como para sostener con verdadera convicción que los colores elegidos para resolver un problema puramente visual, que implicaba utilizarlos en un símbolo nacional, resultaron ser los más nacionales posibles solo por casualidad. Aún hay que ir más allá: aceptando que se escogieron por ser tradicionales, por razones parecidas parece rechazable que se impusieran en la nueva bandera solo por aprovechar una ocasión a la que se había llegado por una cuestión meramente funcional, aunque la opinión de O’Donnell en esto sea contraria. En definitiva, por mucho que el Decreto de valdés no lo reconozca, la conclusión de que se escogieron los colores rojo y amarillo por su españolidad es para nosotros simplemente inevitable. Así que vuelve a surgir la pregunta de por qué no lo contempla el decreto. volvemos a pedir paciencia al lector porque todavía tenemos que abordar una tercera cuestión que nos hace divergir de la opinión general actual. Bandera nacional Dijimos en la introducción que este 2018 se celebra que hace ciento setenta y cinco años se estableció la bandera nacional española porque esos son los años que han pasado desde el Decreto de unificación que tal cosa ordenaba. En palabras textuales en Los Símbolos del Estado Español, la bandera roja y gualda «pasó a identificarse con todos los ejércitos nacionales y más tarde con la nación española, a partir de la Real Orden unificadora de Isabel II, de 13 de octubre de 1843». Literalmente está diciendo que antes de esa fecha no se había producido el reconocimiento de la rojigualda con España. El Atlas Cronológico de Historia de España (ACHE), de la Real Academia de la historia (4), adopta una posición muy parecida cuando en su entrada correspondiente a la del Decreto de unificación dice que (4) http://www.atlasache.es/ver_seccionFija.aspx?id=2. 492 Octubre


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