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Editorial La misión del EA y el ciclo de planeamiento de la Defensa El Ejército del Aire es un elemento necesario y E decisivo para la seguridad y defensa de España. Nuestra principal misión en tiempo de paz, la vigilancia y el control del espacio aéreo de soberanía, es una tarea que nos ocupa los 365 días del año, las 24 horas del día, y que se lleva a cabo gracias a un complejo sistema de mando y control que coordina centros de mando, radares, aeronaves, personal y bases aéreas. Ya sea en paz, crisis o conflicto, la razón de ser del Ejército del Aire ha sido, es y será alcanzar y mantener el nivel adecuado de control del ámbito aeroespacial en el que se desenvuelve. Este es el elemento diferenciador de nuestra contribución a la acción conjunta y a la seguridad de los españoles, y representa la misión más exigente para la que debemos estar equipados y preparados, y que, llegado el momento, no podremos delegar. Al mismo tiempo el Ejército del Aire ha ido incorporando y mejorando las capacidades que dedica a la acción del Estado. En este contexto se enmarcan las misiones de lucha contra incendios, el Servicio de Búsqueda y Salvamento (SAR), el transporte de las autoridades del Estado, aeroevacuaciones, el apoyo ante emergencias y catástrofes y, en suma, un sinfín de acciones y colaboraciones que, en un esfuerzo callado pero intenso, demandan también una La disponibilidad permanente (24/7) de medios al EA. contribución a las misiones en el exterior junto a amigos y aliados constituye, en términos generales, el tercer pilar sobre el que se asienta L nuestra actividad. Para ello, el Ejército del Aire debe ser capaz de poner a disposición de la fuerza conjunta personal perfectamente adiestrado y sistemas de armas en condiciones óptimas de empleo. Los medios aéreos se han caracterizado por utilizar siempre la tecnología más avanzada, sujeta a unos elevados índices de obsolescencia derivados de los continuos avances introducidos en cada nueva generación de sistemas. Mantener la superioridad frente a amenazas que evolucionan a la misma velocidad y que incorporan tecnologías de vanguardia requiere de una organización capaz de anticiparse en lo posible a los requerimientos futuros y de planear de manera rigurosa la definición, obtención y sostenimiento de sus medios, garantizando de esa forma una operación eficiente de los mismos que garantice el menor coste posible para nuestros conciudadanos. El planeamiento de la Defensa es el proceso cíclico que permite a los Ejércitos conseguir las capacidades que necesitan para alcanzar los objetivos de la política de defensa. La Orden Ministerial 37/2005 estableció un modelo de planeamiento innovador orientado a la obtención de capacidades que se prolongó durante once años y alumbró tres ciclos completos, durante los cuales se incorporaron los grandes programas de armamento. Estos programas permitieron modernizar las Fuerzas Armadas (FAS) pero la grave crisis económica atravesada recientemente ha traído consigo problemas de financiación que todavía no han sido solventados. Fruto de la revisión del proceso anterior fue la F aprobación de la Orden Ministerial 60/2015, que ha dado inicio a un nuevo ciclo de planeamiento de seis años de duración que concluirá en 2022. El Concepto de Empleo de las FAS 2017 puso la primera piedra del proceso, fijando tanto los objetivos y líneas de acción estratégicas como los posibles escenarios de actuación de las FAS. Este documento, junto con la posterior Directiva de Planeamiento Militar que detalla las situaciones operativas en las que se empleará la fuerza conjunta y el esfuerzo exigible a sus medios, suponen la base que inicia la fase de definición del planeamiento militar. El Ejército del Aire contribuye activamente en este nuevo ciclo informando a las autoridades de planeamiento de las capacidades que necesita: medios aéreos y sistemas de armas que sigan marcando la diferencia tecnológica para hacer frente a las amenazas previstas, adecuadamente financiados y sostenidos en el corto, medio y largo plazo; un recurso humano dimensionado al esfuerzo a realizar, dotado de medios que permitan alcanzar una formación y adiestramiento de calidad, y una dotación económica estable y realista. Junto a ello, el nuevo proceso de planeamiento debe hacer hincapié en un aspecto fundamental para la Defensa: la coordinación con la industria de defensa y aeronáutica que apoye el I+D+i nacional. Es responsabilidad de cuantos en el Ejército del Aire participan de una manera u otra en el proceso de planeamiento colaborar para que queden aseguradas las soluciones tendentes a garantizar que España siga contando con un instrumento decisivo para su seguridad y defensa: el Ejército del Aire. REVISTA DE AERONÁUTICA Y ASTRONÁUTICA / Diciembre 2018 899


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