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228 ENRIQUE GOZALBES CRAVIOTO Otros contratados aparecen sobre todo de Italia en amplio contexto geográfico, y cuando se especifica de la Liguria o de Campania58. Por el contrario los galos sólo aparecen en momentos más antiguos, mientras la contratación de mercenarios griegos parece ser sólo se efectuó precisamente a partir de las últimas décadas del siglo IV a. C., momentos en los que la crisis de Grecia, y la larga y desgraciada experiencia guerrera impulsó a muchos jóvenes a buscar esta salida a sus necesidades vitales. FORMAS Y ELEMENTOS DE COMBATE La formidable potencia militar de los cartagineses se convertiría en un auténtico thopos en la consideración de las gentes de la antigüedad. Re-cordando la heroicidad legendaria de los dos jóvenes militares cartagineses, los hermanos Filenos, Valerio Máximo consideraba que la misma traspasaba la fama de lo que había sido la gran fortaleza del ejército cartaginés, de sus medios y acciones: “¿Dónde están ahora las altas murallas de la orgullosa Cartago? ¿Dónde se encuentra el renombre de su afamado puerto marítimo, donde su flota que sembraba el terror en todos los mares? ¿Dónde tantos cuerpos de ejército, donde la numerosa caballería? ¿Y donde su ambición que no tenía cabida en toda la inmensidad del África?59 En sus primeros siglos de existencia, entre el VI y el IV a. C., el ejér-cito de Cartago tuvo unas formas de combate plenamente al estilo griego. En este sentido, sobre todo en sus orígenes el ejército de Cartago no distó en absoluto de seguir el modelo organizativo de las distintas polieis, incluida en los primeros tiempos incluso los lances singulares retratados en el relato sobre los hermanos Filenos. Este hecho significa que el ejército de Cartago en sus primeras actuaciones, y en concreto en los siglos VI y V a. C. innovó muy poco, constituyendo simplemente una gran formación cerrada de lan-ceros hoplitas. La disposición de los guerreros destacaba sobre todo por el seguimiento estricto de un orden cerrado, tal y como aparece reflejado en el siglo IV en el combate contra Timoleón, en el 385 a. C., si bien éste se percató entonces que todo el orden especialmente destacable de los propios soldados cartagineses, era una amalgama mal añadida y hasta caótica en algunas de las tropas extranjeras (aliadas y mercenarias) acompañantes60. Lo mismo aparece en el ejército cartaginés actuante en Sicilia siete décadas 58  DIOD. XI, 1; XIII, 43. 59  VAL. MAX. V, 6, extr. 4 60  PLUT.: Timol, 27. Revista de Historia Militar, 122 (2017), pp. 228-238. ISSN: 0482-5748


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