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LA PRESENCIA ESPAÑOLA EN GUINEA ECUATORIAL… 33 poder tutelar. Creada en 1904, primero se aplicó a los bubis de Fernando Poo y posteriormente en Rio Muni hasta su supresión en 1959. Tenía fun-ciones educativas, sociales y sanitarias pero su mayor efecto fue reprimir la ocupación desaforada de tierras por colonos sin escrúpulos y salvaguardad al africano de los excesos patronales. Un procurador del Patronato defen-día los derechos de los nativos no emancipados. En tiempos del Patronato había una justicia indígena y otra para europeos. La otra institución era la Curaduría que, con el mismo espíritu paternalista que en el caso anterior, se encargaba esencialmente de velar por las condiciones de trabajo de los indígenas. 6.- LA ORGANIZACIÓN MILITAR DEL TERRITORIO Hasta lo dicho podemos inferir que la presencia militar de contin-gentes terrestres en Guinea ha sido débil, y es justo reconocer que el mayor esfuerzo en mantener la soberanía española en los territorios guineanos ha sido de parte de la Armada. Desde la expedición de Argelejo ya se produ-jeron ciertos conflictos entre el componente terrestre y los marinos sobre el mando de la operación y la forma de llevarla a cabo.26 De cualquier manera, de esa expedición no quedó fuerza de guarnición en Fernando Poo ni en ningún lugar de los territorios recién adquiridos. Los colonos ingleses debieron de formar algún tipo de milicias o policías encargados del mantenimiento del orden interno; en 1831 debie-ron abandonar la zona las últimas tropas inglesas en la isla, más por las bajas producidas por enfermedades que por presión española puesto que por entonces las expediciones españolas eran más de exploración que de colonización27. Mientras tanto, desde 1841 los franceses empiezan a tomar posesiones alrededor del río Gabón y Río Muni, en la que utilizaban tropas formadas por pamues. En 1849 fundarán Libreville con negros liberados. Con la expedición del capitán de fragata Lerena y Barry (1843) se sabe que a bordo de su bergantín “Nervión” llevaba 64 hombres de armas (entre ellos el guardiamarina Méndez Núñez) y autoriza la formación de milicias para la defensa y orden interno, pero tampoco se quedaron fuerzas 26  A este respecto, (SEQUERA, 2006), a quien seguimos principalmente en este epígrafe, cita las discrepancias entre Argelejo (terrestre) y Valero Ulloa (marino) a la hora de la construcción de un asentamiento defensivo en Concepción; unos basaban su defensa en la presencia naval mientras que otros postulaban una defensa sobre el terreno a base de infantería y artillería. 27  En 1831 hubo una liderada por Marcelino Andrés y en 1836 otra liderada por el profesor de náutica José Morón y Morellón. Revista de Historia Militar, 124 (2018), pp. 33-60. ISSN: 0482-5748


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