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242 MANUEL ROLANDI SÁNCHEZ-SOLÍS metros de la ciudad de Valencia), “desde donde le hicieron un fuerte fuego de fusilería y cañón, sin que descubriese su gente ni contestarle más que con el cañón”. Esta importante aproximación de las fuerzas del gobierno a las primeras barricadas de la ciudad de Valencia (cuya maniobra le costó ocho bajas durante esa jornada) “alarmó mucho a la población y causó profunda sensación”, como dejaría escrito el propio general Martínez Campos en sus informes de aquellos días. Estas operaciones del día 4, quedaron reflejadas también en un nuevo comunicado de Martínez Campos al ministro de la Guerra enviado a las cinco y cuarto de la mañana del día siguiente: “Ayer se continuó el bombardeo y después de puesto el parte tuve cinco bajas más, total del día 8, hoy se suspendió tres horas el fuego de mortero por haberse inutilizado la explanada uno de los cañones de a 12 (…). Pedí a V.E. buenos artilleros, los que han venido se limitan a ser valientes y tener buen deseo, pero saben poco los oficiales prácticos que he sacado de los Cuerpos; y después de disparar 140 bombas, 500 granadas de a 12.749 Krupp, a distancia casi todas de 2.400 metros no hemos desmontado ninguna pieza ni hemos echado abajo la Torre de Cuarte. Esta noche adelantaré la otra batería 600 metros más, pero mientras no haya oficiales inteligentes como había bastantes en el antiguo cuerpo el resultado será corto. He pedido a V.E. 2.000 bombas, 2.000 granadas de a 12, 2.000 Krupp, hubiese deseado se me enviasen de una vez, primero porque puestas en batería las 14 piezas Krupp, los tres de a 12 y los dos morteros, las gastaría en un día, arrasaría Valencia e intentaría el asalto. Un sitio en regla es muy largo y se necesita tres veces más fuerza que la que tengo al menos: La construcción de paralelas donde hay tantos árboles, tantos setos y zanjas, tanto cáñamo y tan buenos tiradores, costaría mucha sangre y tiempo. Segundo porque no teniendo más que 4.000 hombres escasos la conducción de tanto convoy pequeño desde Alcira me distraen gente y no me queda para operar los alrededores llenos de pueblos levantiscos y que tomarían más alas cuanto más dure la resistencia. Tengo que hacer un fuego lento para no suspenderlo. Tendré que campar en breve porque están habilitando dos morteros y además van estando muy destruidos Mistala y Chirivella. El enemigo levantado a pesar sus bajas. Dicen que la Junta revolucionaria ha tenido que huir. No puedo comunicar con V.E. más que por peatones hasta Alcira. Si viene el convoy grande espero que V.E. avise con anticipación al gobernador Civil en Alcira para que tenga reunidos Revista de Historia Militar, 125 (2019), pp. 242-264. ISSN: 0482-5748


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