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Revista de Historia Militar 118

LA RELACIÓN COSTE/EFICACIA EN LA DEFENSA DE LA ESPAÑA IMPERIAL 119 dió la alcaidía de Carmona a don Fadrique Enríquez de Ribera por 30.000 ducados, cargo que ostentaron posteriormente sus herederos y que, por supuesto, sirvieron a través de tenientes26. Evidentemente, la ruptura desde mediados del siglo XVI del sistema meritocrático para lograr un ascenso provocó una disminución drástica de la efectividad de las tropas hispanas. Y en segundo lugar, se decidió paliar las necesidades de numerario, exigiendo más contribución económica y humana a los territorios periféricos27. En general, en la defensa peninsular hubo improvisación, deficiente formación de las reclutas, escaso número, retraso tecnológico en el armamento y deficiencias en las fortalezas y en el número de hombres destinados en ellas. Pero, no es menos cierto, por un lado, que consiguieron mantener íntegro el territorio peninsular y, por el otro, que el esfuerzo continuado a lo largo de siglos fue verdaderamente ingente, titánico, colosal. Una buena parte del grueso de los recursos se dedicaban a pagar los Tercios de Infantería, cuerpos de una amplia capacidad de acción que combatían fuera de la Península Ibérica. Las Ordenanzas de Génova de 1536 regularon formalmente esta arma de infantería en cuatro unidades, a saber: Nápoles, Sicilia, Normandía y Málaga o Niza, prefiriendo entre sus integrantes a los españoles, que no en vano se reservaban en exclusiva los altos mandos28. En total sumaban unos 20.000 efectivos de infantería más algunos artilleros y un millar de caballeros29. Estos Tercios eran algo así como cuerpos de élite que asombraron a Europa por su eficacia y por constituir las primeras unidades militares europeas profesionales y permanentes. En cambio, las Guardas Viejas no pasaron nunca de ser un cuerpo militar mediocre, a pesar de que nunca fueron puestas a prueba seriamente. Con razón se suele decir que mientras la Península Ibérica era defendida con tropas poco cualificadas y mal armadas, la élite militar hispana -los Tercios- se dedicaban a las guerras que la monarquía mantenía en Europa30. En cualquier caso, incluso estos cuerpos de élite que lucharon en Europa, fueron perdiendo la supremacía, por no aprovechar las innovaciones tecnológicas que usaban verse el trabajo de ANDÚJAR CASTILLO, Francisco: “Galones por torres. La financiación del sistema defensivo de la costa del reino de Granada: una operación venal del reinado de Carlos III”, en Chronica Nova Nº 29, 2002, pp. 7-25. 26 MIRA CABALLOS, Esteban: “Alcázares y alcaides en la Carmona moderna: noticias inéditas”, en Revista de Historia Militar, Nº 105. Madrid, 2009, pp. 190-192. 27 ESPINO LÓPEZ: La historiografía hispana… , p. 167. 28 MARTÍNEZ RUIZ: El ejército de los Austrias… , pp. 10-11. 29 Ibídem, p. 11. 30 Los tercios -cuerpos de infantería con armas de fuego- fueron estacionados en el siglo XVI en Milán, Nápoles y Sicilia, manteniendo durante largo tiempo su hegemonía militar. ESPINO LÓPEZ: La historiografía hispana... , p. 172. Revista de Historia Militar, 118 (2015), pp. 119-146. ISSN: 0482-5748


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