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Revista de Historia Militar 118

LA RELACIÓN COSTE/EFICACIA EN LA DEFENSA DE LA ESPAÑA IMPERIAL 129 entre todas las armadas y flotas del Imperio, actuando siempre de forma complementaria y coordinada. Evidentemente, como no podía ser de otra forma, esta colaboración se extendía también al terreno bélico, acudiendo unas escuadras en ayuda de otras cuando las circunstancias así lo aconsejaban. Por las referencias documentales de que disponemos podemos decir que la cooperación entre las distintas armadas peninsulares fue muy estrecha. Con frecuencia aparecen distintas escuadras actuando conjuntamente, sumando esfuerzos, y colaborando en la protección de tramos costeros problemáticos o deficientemente protegidos64. También queremos insistir que este esquema naval no era en absoluto rígido, pues, además de colaborar entre sí, las armadas se integraban en una sola o extendían su radio de acción hasta otras zonas si las circunstancias así lo requerían. Así, en 1564, se decía que la Armada Real de las Galeras de España, formada por ocho galeras, estaba financiada por averías y que tenía como cometido la guardia del estrecho de Gibraltar y navegación de Indias65. En ese mismo año, otras quince galeras de esta armada fueron enviadas a Italia, y una vez regresadas debían dirigirse a Orán. Asimismo, el diecinueve de marzo de 1593 se decidió que Francisco Coloma limpiase de corsarios el cabo de San Vicente y para ello, buscando una mayor seguridad, se pensó que a los ocho galeones de su armada uniese la capitana y la Almiranta de la flota de Nueva España que se estaba aprestando en Sevilla66. Incluso en lo concerniente a la financiación se practicó un sistema complementario, pues en muchas ocasiones la Corona recurrió a los caudales indianos para sufragar los gastos de la Armada Real de Galeras. Pero, es más, la Corona aprovechando esta implicación de la armada Real en la defensa de las costas del suroeste peninsular dispuso que su financiación se hiciese durante esos años a costa de la avería. 64 Los ejemplos se cuenta por decenas aunque citaremos solo algunos: en 1527, el Capitán de la Armada Real de Galeras de España, Rodrigo de Portuondo, acudió a Italia a ayudar a Andrea Doria. Sin embargo cuatro años después, es decir, en 1531, fue éste el que socorrió a dos galeras de la Armada de Bazán. En 1554, cuando se supo de la existencia de varias flotillas corsarias esperando a los navíos de Indias, la Corona estableció todo un dispositivo de colaboración entre varias armadas. Y finalmente, por poner un último caso, en 1596, dado que se suponía que los turcos estaban ocupados en las campañas de Hungría y que los corsarios ingleses acechaban en las costas occidentales se tomó una drástica decisión, que todas las armadas italianas se concentraran en Cartagena para que desde allí pudiesen acudir al remedio de todo lo que le pidiere. Estos y otros muchos ejemplos pueden verse en MIRA CABALLOS: Las Armadas Imperiales… , pp. 71-75. 65 Información hecha por Juan Gutiérrez Tello, juez de averías, sobre varios gastos hechos en la capitana de don Álvaro de Bazán, Sevilla, 1564. AGI, Justicia 1160, Nº 10. 66 FERNÁNDEZ DURO: Ob. Cit. , T. II, p. 487. Revista de Historia Militar, 118 (2015), pp. 129-146. ISSN: 0482-5748


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