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Revista de Historia Militar 118

164 LUCAS MOLINA FRANCO Las piezas que componían una batería podían emplearse con puntería centralizada –especialmente indicada, en el caso de tiro de costa– enlazadas a una estación directora “Siemens”. En esta configuración los movimientos de puntería de cada pieza se realizaban de acuerdo con los datos enviados por la dirección de tiro. La licencia de fabricación fue adquirida a principios de 1943 por un importe de 13.020.000,00 ptas –el mismo que el de la pieza antiaérea de Krupp que acabamos de ver–, firmando el correspondiente contrato para su adquisición y recibiendo autorización por parte de las autoridades germanas para que dicha fabricación se llevase a cabo en España. En ese mismo contrato,concretamente la cláusula 13, dejaba la puerta abierta a la firma de un nuevo contrato con la misma casa –como veremos en el apartado siguiente–, para la adquisición de una pieza tipo de esta clase y calibre, que sirviera de modelo para la serie fabricada en España. Dicha pieza vendría provista de los mecanismos correspondientes para recibir los receptores de la dirección de tiro. Con posterioridad a la decisión del Ministerio del Ejército de adquirir en Alemania esta patente, la Comisión que negoció en Berlín el material que compondría el denominado “Programa Bär”, a las órdenes del general de división Carlos Martínez de Campos adquirió 150 cañones de 122 mm de procedencia rusa y su correspondiente munición. Como quiera que esta cantidad era suficiente para dotar a todos los cuerpos de ejército españoles de la época con un grupo de artillería de ese calibre, el propio Martínez de campos en mayo de 1943 escribiría al Jefe del Estado Mayor Central del Ejército, Rafael García Valiño26 lo siguiente: “...algunas consideraciones conducentes a simplificar nuestra fabricación de material, reduciéndola al menor número posible de tipos: 1- El sistema actualmente previsto (cañón de 10,5 y cañón de 15 cm) podría ser reemplazado por el sistema intermedio de 122 (a condición de impulsar la adopción de modelo para cañón de 21 cm y la construcción correspondiente. 2- Esto daría lugar a tener que seguir construyendo baterías de 15,24 cm Vickers para costa. 3- Se evitaría la puesta en marcha de cañón de 10,5 y del de 15 cm, se tendrían las manos libres para impulsar los cañones de 20 o 21 cm, se tendría un solo material de 15 cm en costa y se simplifica26 Carta del presidente de la Comisión Extraordinaria para material de guerra. Num. 18 Berlín 11 de mayo de 1943. AGMAV. Caja 24.711. Fondo del antiguo Ministerio del Ejército. Revista de Historia Militar, 118 (2015), pp. 164-184. ISSN: 0482-5748


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