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Revista de Historia Militar 118

16 ISABEL BUENO BRAVO lo que denominamos imperio hegemónico y posibilitó los rápidos apoyos que encontró Cortés entre la población indígena5. Cuando Hernán Cortés desembarcó en 1519, en el trono de Tenochtitlan reinaba Moctezuma Xocoyotzin (1502-1520)6 o Moctezuma el Joven. Un tlatoani o gobernante muy controvertido debido a la literatura que se generó generó sobre todo en el siglo XVII, momento en el que la teoría providencialista hacía furor en Europa7. Sin embargo, dudar de las cualidades políticas y militares de Moctezuma II es desconocer la historia azteca, porque cuando un tlatoani moría había muchos candidatos para ocupar el trono, debido a que la sucesión no era patrilineal, es decir el hijo mayor no sucedía al padre, sino que el Consejo que se reunía para elegir al nuevo gobernante valoraba principalmente al más apto dentro de la familia real, aunque éste no fuera el hijo del tlatoani, podía ser un hermano del fallecido o un sobrino. Tampoco hay que olvidar que los aztecas no tenían ningún escrúpulo para eliminar por la vía expeditiva a los gobernantes que no defendían sus intereses. Por lo tanto, el trono de Tenochtitlan nunca fue apto para pusilánimes. El candidato debía ser un reputado militar de la más alta graduación, que tuviera el apoyo del ejército y, aunque no era imprescindible, ser sumo sacerdote de Huitzilopochtli, el dios tutelar de los aztecas (fig. 1), también sumaba puntos, aparte, naturalmente, de tener fuertes alianzas entre los diferentes clanes que había en la propia corte y en el resto de las ciudades amigas que respaldaran la elección era definitivo. Moctezuma II fue elegido tlatoani de Tenochtitlan, en 15028, pero no fue el único pretendiente al trono y durante el proceso de selección tuvo que enfrentarse a fortísimos competidores entre los que se encontraban sus hermanos, sobre todo el mayor que era el candidato favorito y contaba con la mayoría de los apoyos9. También se presentaron algunos de sus primos, hijos de Ahuitzotl (1486-1502), el último gobernante de Tenochtitlan, que estaban mejor posicionados que él mismo para lograr el trono. Pero, finalmente, Moctezuma II se alzó con el triunfo y el legado que heredó de su tío 5 HASSIG, Ross: Trade, Tribute and transportation the sixteenth century political economy of the Valley of Mexico, Norman, University of Oklahoma Press, 1985, pp. 95-139; LUTTWAK, Edward N.: The grand strategy of the Roman Empire: from the fi rst century A.D. to the third, The John Hopkins, University Press, Baltimore, 1976, p. 192. 6 Las fechas que van junto a los gobernantes son los años de sus reinados y no los años que vivieron 7 PASTRANA FLORES, Miguel: Historias de la conquista: aspectos de la historiografía de tradición náhuatl. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, México, 2009, pp. 120-127. 8 TEZOZOMOC, Hernando Alvarado: Crónica Mexicana. Eds. Gonzalo Díaz Migoyo y Germán Vázquez, Crónicas de América, nº 76. Historia 16, Madrid, 2000, cap. 54, p. 363. 9 IXTLILXOCHITL, Fernando de Alva: Historia de la nación chichimeca. Edición de Germán Vázquez. Crónicas de América, nº 11, Historia 16, Madrid, 1985, cap. LXX, p. 208. Revista de Historia Militar, 118 (2015), pp. 16-42. ISSN: 0482-5748


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