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Revista de Historia Militar 118

LA CRISIS DEL 98 EN CANARIAS. LOS GENERALES MONTERO… 203 relevancia a su decisión, y quizá por la falta de una explicación oportuna que podría haber introducido un elemento de moderación en la gestión del incidente. Esa explicación fue solicitada al ministro de la Guerra por un diputado en septiembre, pero la clausura de las Cortes hasta finales de febrero impidió que la proporcionara en ese foro50. El general Montero había aducido en su mensaje de renuncia que su salud estaba quebrantada. Parece evidente que no fue la razón principal que le movió a presentar su dimisión, pero está comprobado que, unos años más tarde, el general se vio en la triste necesidad de atender con urgencia, y solicitando medios extraordinarios, al restablecimiento de su salud51. La víspera de esa decisión, el 22 de agosto, la Opinión de Tenerife anticipaba la llegada de varios buques de la compañía trasatlántica para embarcar en ellos las fuerzas peninsulares destinadas en el archipiélago (Tenerife, en este caso) y reintegrarlas a sus lugares de origen, lógica consecuencia de la desmovilización decretada días antes. El medio de prensa invitaba a la población a despedirlas con el mismo cariño con que fueron acogidas a su llegada en abril. Y ese mismo día, el Diario de Tenerife confirmaba el relevo del general Montero y la capitanía quedaba interinamente al mando del 2º jefe, el general Pérez Galdós, en tanto que el general de brigada Juan Madán y Uriondo se hacía cargo del gobierno militar de la plaza. En otro orden de cosas, el Gobierno levantaba la suspensión de las garantías constitucionales el 23 de agosto en la Península e Islas adyacentes, que suponía la modificación del decreto de julio. El restablecimiento de las garantías era temporal y tenía por finalidad permitir la celebración de las elecciones para la renovación de la mitad de los diputados provinciales. 4.- EL GENERAL DELGADO ZULUETA (SEPTIEMBRE) La guerra había finalizado, pero la paz tardaría en llegar… y quedaba su gestión que auguraba un proceso lleno de obstáculos. Hemos comprobado las tensiones generadas por la decisión de fortificar la bahía de Algeciras, por temor a un hipotético ataque o golpe de mano norteamericano que obligase a España a sentarse a la mesa de nego50 Diario de Sesiones del Congreso (D.S.C.), 6 de septiembre de 1898. El diputado Sol y Ortega, republicano, preguntó al ministro de la Guerra sobre la dimisión del general Montero porque «ha debido ocurrir algo digno de llamar la atención y digno de que la Cámara se fije en ello». El ministro de la Guerra prometió respuesta a la pegunta, pero la clausura de las Cortes impidió que tuviese lugar. 51 AGMS. Sección 1ª, legajo nº M 3885. Instancia del general Montero a la capitanía de Castilla la Nueva y respuesta del Ministerio de la Guerra. Revista de Historia Militar, 118 (2015), pp. 203-220. ISSN: 0482-5748


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