Page 212

Revista de Historia Militar 118

LA CRISIS DEL 98 EN CANARIAS. LOS GENERALES MONTERO… 211 Las tensiones en esa polémica zona persistirían hasta el final del primer trimestre de 1899. El nuevo Gobierno conservador -formado el siete de marzo de 1899, en el que al canario León y Castillo le fue ofrecida la cartera de Estado que rehusó para continuar en la embajada en París- paralizaría las obras de fortificación en la bahía algecireña (25 de marzo de 1899), con lo que la controversia entraría en vías de solución con el resultado de un relajamiento de la tensión peninsular y canaria. Posiblemente, resultado de esa distensión fue el destino del capitán general al Cuarto Militar de la Regente, cargo que compaginaría con el capitán general de Cataluña para el que sería designado el 28 de diciembre. La nueva dimensión del problema con los británicos no hallaría una salida definitiva hasta que Francia y el Reino Unido solventaran sus diferencias en el reparto de sus respectivas zonas de influencia en Chad y el Nilo (21 de marzo de 1899). Un mes antes de este hito el general Zulueta alzaba el estado excepcional (10 febrero de 1899) y restablecía las garantías constitucionales. La deseada garantía internacional llegaría con los Acuerdos de Cartagena (1907) por el que las tres potencias -Reino Unido, Francia y España- acordaron mantener el estatus en el Mediterráneo. 4.2.- LA GUARDIA CIVIL EN CANARIAS Los primeros intentos para traer la guardia civil a la provincia canaria se remontan a la década de los cuarenta del siglo reformista. Los capitanes generales Salcedo (1844), Ezpeleta (1848) y Laviña (1853) habían desaconsejado su presencia, aunque el último había vaticinado su presencia en el futuro67. Las razones para esa postura residieron en la presencia, junto a las milicias, de una reducida fuerza militar permanente, la falta de recursos económicos para sustentarla y la tranquilidad pública que reinaba en la región. El jefe político provincial tenía diferente punto de vista y había requerido la presencia de la guardia civil, que cifraba en media compañía, dos años después del informe del general Salcedo, pero el regente de la Audiencia no compartió su parecer, aunque señalaba que las causas penales estaban en ascenso en los últimos años. Uno de sus sucesores reiteraría ese criterio negativo en 185368. 67 CORTÉS MÁRQUEZ, Benito: La guardia civil en Canarias. Santa Cruz de Tenerife, 1998, p. 42. El general Laviña decía: «… En el caso, no remoto a mi parecer, de que estas islas crezcan en riqueza e industria, podría quizás entonces variar esta opinión, emitida tan solo en consideración del presente y no del porvenir …». 68 MILLARES CANTERO, Agustín: Motines insulares. Santa Cruz de Tenerife, 2008, p. 17. Revista de Historia Militar, 118 (2015), pp. 211-220. ISSN: 0482-5748


Revista de Historia Militar 118
To see the actual publication please follow the link above