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RHM_extra3_2015_500 años Gran Capitán

DEL GRAN CAPITÁN A LOS TERCIOS: LA HERENCIA DE GONZALO ... 155 ministración desarrollada y moderna, la posibilidad de tener importantes cantidades de dinero en metálico para hacer frente a los costes por adelan-tado, y fundamentalmente una organización militar profesional que man-tuviera y se ocupara todo el año de los soldados. Esto hizo que durante el siglo XVI pocos gobiernos, salvo la Monarquía Hispánica, pudieran uti-lizar a gran escala esta fórmula, de ahí que este modelo fuera paradigmá-ticamente el más característico y conocido de la España de los Austrias39. Esta técnica necesitaba una enorme coordinación administrativa, de ahí que no fuera fácil y que primero se extendiera sólo por Castilla, y más tardíamente por Navarra y los reinos de la Corona de Aragón. La elevada burocratización permitió que durante el siglo XVI el reclutamiento militar en España se basara –casi exclusivamente– en un complejo sistema admi-nistrativo fundamentado en la incorporación de voluntarios. El proceso se mantuvo casi invariable desde mediados del reinado de Carlos V. La administración militar era la encargada de gestionar, regular y pagar todo el proceso, estando representada en las primeras fases por el Consejo de Guerra, que era el encargado de determinar el número de soldados que se pretendían reunir por cada capitán y el área concreta donde se iba a desa-rrollar el alistamiento40. El reclutamiento en España era un monopolio real, y sin el expreso con-sentimiento del rey no se podía batir un tambor o arbolar una bandera para reunir soldados41. Dicho monopolio se extendía por todos los reinos pe-ninsulares, y abarcaba todo el territorio, ya fuera realengo o señorío. Bajo el sistema administrativo los capitanes reclutadores se concentraban en los municipios más importantes y poblados de toda Castilla –generalmente ca-bezas de un corregimiento de realengo–, pero el reclutamiento también po-día extenderse por lugares de señorío o de las órdenes militares. Otro elemento característico del sistema militar de los Austrias, era el procedimiento de nombrar oficiales, que difería del que se empleaba en otros países. Al ser unos cuerpos profesionales, los oficiales también lo eran. Para ser nombrado oficial, al menos en teoría, y según las ordenanzas militares, se debía demostrar que al menos se había servido en el ejército 39 Tallett, Frank: War and society in Early-Modern Europe, 1495-1715. Routledge, Londres, 1995, pp. 73. 40 Sobre este sistema: Thompson, I.A.A.: Guerra y decadencia. Gobierno y administración en la España de los Austrias, 1560-1620. Crítica, Barcelona, 1981, pp. 129-180; Parker, Geoffrey: El Ejército…, op. cit., pp. 71-73; Quatrefages, René: Los Tercios. Ed. Ejército, Ma-drid, 1983, pp. 423 y ss; Andújar Castillo, Francisco: Ejércitos y Militares en la Época Mo-derna. Síntesis, Madrid, 1999, pp. 141-146; Martínez Ruiz, Enrique: Los Soldados del Rey. Los ejércitos de la Monarquía Hispánica (1480-1700). Actas, Madrid, 2008, pp. 901-904. 41 Thompson, I.A.A.: Guerra y decadencia…, op. cit., p. 35. Revista de Historia Militar, II extraordinario de 2015, pp. 143-188. ISSN: 0482-5748


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