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RHM_extra3_2015_500 años Gran Capitán

DEL GRAN CAPITÁN A LOS TERCIOS: LA HERENCIA DE GONZALO ... 169 llevaban esas protecciones defensivas. En las décadas siguientes la mayoría de las tropas abandonaron los coseletes y cascos, demasiado pesados y ya incapaces de parar una bala de mosquete. De hecho el número de mosquete-ros no había parado de crecer, por lo que en la segunda mitad del siglo XVII pocos piqueros llevaban protecciones defensivas metálicas, que tenían un elevado coste, eran pesadas, no aseguraban la suficiente defensa ante las ba-las, y por lo tanto ya no eran tan útiles, al limitarse cada vez más las luchas entre piqueros, ante el avance de las tácticas militares con armas de fuego. 2.4. Uso de formaciones de infantería mixtas, que combinan distintas armas Picas y armas de fuego estaban llamadas a entenderse durante los siglos XVI y XVII, ya que hasta la introducción –y generalización–, de la bayo-neta a finales del siglo XVII, y fundamentalmente durante el siglo XVIII, la infantería no dispondrá de un arma eficaz para rechazar un ataque de caballería92. La irrupción del fusil y la bayoneta dejaron obsoleta a la pica, haciendo que rápidamente desapareciera de los campos de batalla, ya que tácticamente había dejado de tener sentido. Pero también la implantación de la bayoneta hará que la espada –claro símbolo del guerrero– desaparezca de la indumentaria básica del infante, aunque se mantendrá entre los oficiales y la caballería. Durante la batalla la infantería de los Tercios formaban en tres grupos diferenciados, combinándose y apoyándose las picas con las armas de fuego. El escuadrón formado por piqueros, su guarnición de arcabuceros –que daba protección a las picas con su fuego–, y las mangas formadas exclusivamente por mosquetes y arcabuces. Los piqueros sólo combatían en última instan-cia, por lo que la parte ofensiva y móvil eran las mangas, que en general tenía el mayor peso de la batalla con su fuego constante sobre el enemigo. El escuadrón era la parte más defensiva, y estática. En el centro del escuadrón, el lugar mejor defendido, se hallan siempre las banderas, pero también podía albergar los bagajes u otros elementos. A ambos lados del escuadrón, o en cada ángulo, podía situarse una manga de tiradores, cuya potencia de fuego podía resultar sumamente efectiva y que, en caso de ataque de la caballería, podía refugiarse en el interior del escuadrón93. 92 Lynn, John A.: Giant of the Grand Siècle. The French Army 1610-1715. Cambridge Univer-sity Press, Cambridge, 1997, pp. 464-465. 93 Sobre los escuadronar, y los diferentes modelos: Barroso, Bernardino: op. cit., pp. 54 y ss; Eguiluz, Martín de: op. cit., pp. 139 y ss; Pozuelo de Espinosa, Francisco: Compendio de los esquadrones modernos, regulares, e irregulares. Francisco Sanz, Madrid, 1690. Revista de Historia Militar, II extraordinario de 2015, pp. 143-188. ISSN: 0482-5748


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