Page 177

RHM_extra3_2015_500 años Gran Capitán

176 ANTONIO JOSÉ RODRÍGUEZ - EDUARDO DE MESA siguieron llevando protecciones defensivas metálicas119. La versatilidad que proporcionaba que la caballería pudiera también tener armas que también dañaran a distancia, hará que esta innovación se mantenga y generalice, por lo que desde finales del siglo XVI casi toda la caballería de Europa Occi-dental había abandonado la lanza en favor de las armas de fuego, si bien esta evolución fue progresiva120. Los españoles, ante su experiencia militar con el mundo otomano y nor-teafricano fueron más reacios a abandonar por completo la lanza –y las tác-ticas de caballería ligera–, ya que conocían bien la capacidad de la caballería húngara, croata y albanesa a la hora de enfrentarse a los turcos, teniendo una gran acogida los escritos sobre la caballería ligera121.De hecho la lanza jineta no se abandonaría en España hasta bien entrado el siglo XVII, y algunos cuerpos no profesionales de caballería siguieron llevándola, como la caba-llería de bergantiños gallegos122, si bien en la década de 1640 muchos termi-naron sustituyendo la lanza por armas de fuego, como ocurrió en Málaga123. En el ejército profesional la transición fue anterior. El Duque de Alba transitó por primera vez el Camino Español (1567) con un escaso contingen-te de caballería compuesto por 1.200 jinetes en 12 compañías de caballos ligeros, 5 de españoles, 3 de italianos, 2 de albaneses, y 2 de arcabuceros a caballo españoles. La mayor parte de estas unidades seguían luchando con lanzas, pero también entre ellas se había introducido el arma de fuego124. Los lanceros a caballo podían ser muy efectivos contra la caballería armada con pistolas, o contra la infantería ligera o desorganizada, pero requerían caba-llos adiestrados de mejor calidad que los que llevaban los coraceros, además de que el entrenamiento de clase de tropa llevaba más tiempo, al requerir formación individual y en grupo. Por ello su número se fue reduciendo en todos los ejércitos europeos125. Con los años la caballería fue evolucionando, y a finales del siglo XVI quedó configurada en tres grupos principales. Por un lado seguía habiendo ca- 119 Mendoza, Bernardino de: Teórica y práctica de guerra. Ministerio de Defensa, Madrid, 1998(original Madrid, 1595), p. 75. 120 Van Nimwegen, Olaf: op. cit., pp. 113 y ss. Haythonthwaite, Philip: The English civil War 1642-1651. Brockhampton, Londres, 1994, p. 49. 121 Basta, Giorgio: Il governo della cavalleria leggiera. Bernardo Giunta, Venecia, 1612 (con una edición española, Madrid 1642). 122 AGS, GA, legs. 1890 y 2533. Cartas de don Vicente Gonzaga, La Coruña, 2/4/1656, y del marqués de Villafiel, Vigo, 10/5/1681 123 AGS, GA, leg. 1512. Carta de don Tomás de Mesía, Málaga, 25/8/1643. 124 Mendoza, Bernardino de: Comentarios de don Bernardino de Mendoza de lo sucedido en las guerras de los Países Baxos, desde el año de 1567 hasta el de 1577. Pedro Madrigal, Madrid, 1592, p. 29. 125 Mesa Gallego, Eduardo de: op. cit., pp. 199-200. Revista de Historia Militar, II extraordinario de 2015, pp. 143-188. ISSN: 0482-5748


RHM_extra3_2015_500 años Gran Capitán
To see the actual publication please follow the link above