Page 18

RHM_extra3_2015_500 años Gran Capitán

GONZALO FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA Y LA IDENTIDAD DE LA ... 17 con el bando de los Aguilar enfrentado al de los condes de Cabra y su aliado el señor de Montemayor. De forma que cuando estalló la guerra por la suce-sión en el trono, “la lucha entre doña Juan y doña Isabel polarizó los odios de estos bandos que arrastraban sus querellas de tiempo atrás. Si el rival es isabelino es forzoso contarse entre los partidarios de la Beltraneja. Pero en ningún momento con un sentido político más allá de la guerra inmediata”10. En este reparto de papeles, el más favorecido fue Diego Fernández de Cór-doba, conde de Cabra desde 1455,en quien los reyes confiaron en 1475, junto a Rodrigo Manrique, la misión de devolver a la fidelidad las plazas rebeldes de la Orden de Calatrava, consiguiendo arrebatar a su maestre la ciudad de Baeza. Durante el conflicto, los reyes recibieron el apoyo de la Casa de Medi-na Sidonia y, solo de manera formal, de los Medinaceli. Si don Luis de la Cerda amplió en 1478 sus dominios fue en atención a su aparente fidelidad en aquella circunstancia, recibiendo un año después el título de conde del Puerto de Santa María (del que eran señores desde el siglo XIV) tras ser hecho duque de Medinaceli en 1479. En cuanto a los Guzmán, señores de Sanlúcar, condes de Niebla y duques de Medina Sidonia desde 1445, contro-laban el estratégico arco costero entre Ayamonte y Gibraltar por sus señoríos en Cádiz y Huelva. En 1475 los reyes nombraron al segundo duque, Enrique de Guzmán, Capitán General de Andalucía y alcaide del alcázar y las atara-zanas reales, aunque no llegaron a producirse los combates navales que se esperaban para decidir la guerra con los portugueses. Tampoco se dieron en Andalucía choques militares como en el interior de Castilla (la única guar-nición portuguesa instalada en Gibraleón fue expulsada después de unos meses), en parte debido a las características de una nobleza menos afectada por las intrigas de la Corte, preocupada sobre todo por la defensa de sus in-tereses señoriales en los respectivos reinos; “recelándose mutuamente, im-pidieron que la guerra tomara en estas tierras el aire campamental que tuvo en la meseta”11.En efecto, el citado duque de Medina Sidonia reconoció no haber empleado todas sus fuerzas en las refriegas fronterizas, alegando como disculpa el temor de que se aprovechara de ese desgaste su enemigo el tercer conde de Arcos, don Rodrigo Ponce de León, que pocos años antes, durante la crisis provocada por la coronación del infante Alfonso en 1465, se había hecho con el señorío y título de marqués de Cádiz; aunque don Rodri-go nunca se pronunció a favor de uno u otro bando, Alonso de Palencia no dudó en acusarle de haber seguido secretamente el partido portugués. 10 Cepeda Adán, José: En torno al concepto de Estado en los Reyes Católicos, op. cit., p. 158. 11 Ibídem, p. 158. Revista de Historia Militar, II extraordinario de 2015, pp. 13-44. ISSN: 0482-5748


RHM_extra3_2015_500 años Gran Capitán
To see the actual publication please follow the link above