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66 RAMÓN DÍEZ RIOJA tras la muerte de aquél. El 3 de junio se instaló el conde de Jordana en Bur-gos, donde estaba establecida la presidencia de la Junta. Este nuevo empleo supuso para nuestro personaje una labor abrumadora de trabajo, debido no solo a la desorganización y el desbarajuste que encontró a su llegada, sino a las competencias que se derivaban del cargo. Comenzó a modular, de esta forma, la estructura administrativo-política del Estado, coordinando las distintas comisiones que entendían de los asuntos más importantes que atañían a la «España Nacional», organizando las embajadas y recibiendo a los diplomáticos españoles, para trasladar posteriormente los asuntos más relevantes al jefe del Estado36. La experiencia que le avalaba en los asuntos de Estado, recordemos su protagonismo en el Directorio Militar de Primo, pronto le hicieron re-flexionar acerca de todo el entramado institucional que dirigía y coordi-naba, entendiendo que existía un exceso de burocracia que ralentizaba el desempeño armónico de dicho conglomerado. Quizás por esta razón, expu-so a Franco, la idea de formar un Gobierno o la reorganización de la Junta Técnica, que tildaba de maremágnum, e interpretaba que no generaba sino confusión de cosas y personas. Serrano Suñer, a propósito de la reestructuración del aparato de Es-tado, despachó en varias ocasiones con el presidente de la Junta Técnica, y trabajó en la formación del futuro Gobierno, con el propósito de dejar atrás la inoperante Administración del Estado, que comparaba a la de un «Estado campamental». La demora por parte de Franco en tomar una decisión definitiva acerca de la Ley Orgánica del nuevo Gobierno suscitó reiteradas quejas de nuestro protagonista. Finalmente, cuando se publicó el decreto de la formación del nuevo Gobierno37, a Gómez-Jordana le reservó Franco una triple función, idea por la cual nos inclinamos a pensar que en ese momento, el jefe del Estado estimaba que se trataba de un activo muy importante para el Gobier-no. Aparte de la cartera de Exteriores, importantísimo pilar ministerial, fue nombrado vicepresidente del Gobierno; un cargo al que estaba asociado la tarea de adquirir material de guerra en el extranjero. 36  En efecto, el presidente de la Junta debía asumir las siguientes funciones, tal y como se expli-citaba en el BOE: despachar con el jefe del Estado y con los presidentes de las comisiones, nombrar y separar a los miembros de éstas, así como la designación de delegados de la Junta en las provincias. En cuanto al procedimiento, se disponía que la sede central de la JTE, al-bergara un registro general, donde debían presentarse todos los documentos dirigidos a este órgano. BOE, de 19 de noviembre de 1936; Reglamento Orgánico y de Procedimiento de la Junta Técnica del Estado. 37  BOE, n.º 467 de 31/01/1938. Ley de la Administración Nacional del Estado. Revista de Historia Militar, 120 (2016), pp. 66-86. ISSN: 0482-5748


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