Page 41

REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA CERVANTES

40 MANUEL FERNÁNDEZ NIETO humorística de presentar a los poetas es totalmente original de Cervantes, ya que evita caer en un simple catálogo de nombres. Quizá la escribió pensando en hacer una sátira de los malos escritores, pero su ironía no respeta a nadie, ni siquiera a sí mismo, pues afirma: «Yo, que siempre trabajo y me desvelo/ por parecer que tengo de poeta/ la gracia que no quiso darme el cielo». En 1614 se publica en Tarragona un libro con el título de Segundo tomo del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, cuyo autor figu-raba con el nombre de Alonso Fernández de Avellaneda. En el prólogo se ataca a Cervantes injustificadamente y hasta se le recrimina el ser manco y viejo. Hoy, el misterio de esta obra y de la personalidad de su autor, pese a todas las conjeturas realizadas por los críticos, sigue en pie. Parece ser que ni siquiera Cervantes lo pudo averiguar en su tiempo. Se ha identifica-do a Alonso Fernández de Avellaneda con distintos escritores de la época: Alonso Ledesma, Alonso Lamberto, Salas Barbadillo, Castillo Solórzano, Quevedo… Martín de Riquer piensa que tras ese nombre se oculta Jerónimo de Pasamonte. También pudo ser escrito por un grupo de autores cercanos a Lope de Vega; se ha llegado a pensar que fue escrito por el propio Cervantes. El libro trata de la tercera salida de don Quijote para dirigirse a Zaragoza a unas justas poéticas. Las aventuras son muy similares, dejando aparte las escenas fuertes; sin embargo los personajes son muy distintos: don Quijote es un loco corriente sin ninguna genialidad, que termina sus días en un ma-nicomio de Toledo y Sancho es un vulgar paleto, más cercano a un tonto de pueblo que a un honrado labrador de la Mancha. Lo cierto es que esta publicación apócrifa acelera la salida de la se-gunda parte de la obra de Cervantes, que lo hace en otoño de 1615 con el título de El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha y en donde su autor para que nadie le haga salir de nuevo dice al final que va a dejar «re-posar en la sepultura los cansados y ya podridos huesos de don Quijote». Se ha repetido con insistencia que es mejor la continuación que el primer relato. Hoy carece de sentido discutir qué parte es mejor, pues una es resultado de la otra sin perjuicio del conjunto. Consta de setenta y cuatro capítulos sin subdividir en libros ni apartados; este Quijote tiene mayor cohesión que el de 1605, pues se eliminan las novelas intercaladas y los episodios que desvían la atención de la acción principal. Toda la materia se articula en una sola salida, también de ida y vuelta, aunque mucho más extensa que las an-teriores pues, desde la Mancha, a través de Aragón, llegan hasta Barcelona, sin entrar en Zaragoza, tal como se había anunciado al final de la primera parte para desmentir el itinerario de Avellaneda. El protagonista ha cambiado de carácter y se muestra cada vez más desengañado y triste, sin embargo, frente a las salidas anteriores, aquí casi Revista de Historia Militar, II extraordinario de 2016, pp. 40-46. ISSN: 0482-5748


REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA CERVANTES
To see the actual publication please follow the link above