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REVISTA HISTORIA NAVAL 136 MAS SUP25

EL EXTRAÑO CASO DEL JAEDJOER ALIAS LOLA dente de Tetuán, adonde volvió el 18. En el registro del hotel se inscribió como ingeniero, pero en realidad se trataba de un teniente coronel de aviación. Termina el parte señalando que, aunque se ignoran los detalles, «podemos asegurar que dicho señor tiene una alta intromisión en las actividades del Lola, sospechando que se trate del propietario de la mercancía». Y cuando el tema parecía olvidado, y ya se había dejado de hablar del Lola, volvió a la actualidad. El día 1 de mayo se informa que el día 29 de abril, por vía aérea, y procedentes de Tetuán, llegaron a Melilla, Luis Tausent Schparz, Francisco Larrea Bilbao y Esmeraldo Egurola Rentería. Estos dos últimos procedentes de Tánger y provistos de pasaporte expedido por el cónsul de España en Argel, fechados el 23 de abril, prueba ya irrefutable para la 2.ª bis de que el Lola, en su huida, fue al citado puerto argelino. Durante su estancia en Melilla se hospedaron en el mismo hotel y han ido siempre juntos, lo que confirmaba, para el Servicio de Inteligencia, «que el epigrafiado Tausent era el armador del Lola», algo que ya habían señalado en el parte 857. Y aún queda un último episodio que tiene como protagonista al Lola. Aunque en el parte núm. 999 se afirma que Francisco Larrea Bilbao había abandonado la ciudad, parece ser que o no lo hizo o que volvió unos días después, ya que, según obra en el expediente núm. 4856 del Archivo de la Autoridad Portuaria de Melilla, con fecha 18 de mayo de 1942, Francisco Larrea, capitán de la Marina Mercante, y debidamente autorizado por la compañía armadora y con permiso de la Autoridad de Marina, presentó una instancia ante la Junta del Puerto en la que dice que, en la salida, el vapor Lola dejó dos anclas con varios grilletes de cadena, por lo que solicitaba, si el ingeniero jefe de la Junta lo tenía a bien, alquilar la grúa flotante y los servicios de un buzo para extraerlas y dejarlas en el muelle de la compañía Setolazar. Hay que señalar que la autorización de la casa armadora es de la compañía Comercial Marítima de Transportes, S.A, con sede en Madrid. Tras hacer un depósito de 460 pesetas, el día 20 de mayo se realizó la recuperación de dos anclas tipo Hall y siete grilletes de cadena de 27 metros cada uno. No consta el destino final de dichos elementos. ¿Por qué Lola? La elección del nombre de Lola para el Jaedjoer durante su periplo por las costas españolas y portuguesas respondía claramente a una táctica para ocultar el buque a los ojos vigilantes de la Royal Navy. En la marina mercante española había un buque llamado Lola que presentaba varias ventajas: su tamaño era similar, su disposición general parecida, los palos y puntales de carga con ubicación casi igual, etcétera, y además portaba bandera de un país neutral. El camuflaje era casi perfecto y de hecho permitió que el buque atravesara el estrecho de Gibraltar con relativamente pocos problemas. El Lola español era un pequeño buque costero para carga seca, con máquina y puente situados en popa. Fue construido por Adrossan D&C en Ardossan, Año 2017 REVISTA DE HISTORIA NAVAL 99


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