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BIP 71 de despegue vertical «Harrier». Esto son solo algunos ejemplos. Por lo tanto, la Aviación Naval siempre ha tenido un espíritu joven y ha sido pionera en numerosas aventuras. Yo creo que hoy seguimos con el mismo espíritu, luchando con determinación para tener las capacidades necesarias para nuestra seguridad y defensa. Un claro ejemplo es la reciente creación de la Undécima Escuadrilla que opera con eficacia avanzados sistemas aéreos pilotados remotamente (o más coloquialmente conocidos como drones), y que a pesar de su juventud, ya ha desplegado en la Operación Ätalanta» tres veces. ¿Puede hacernos una valoración de las mayores aportaciones que, a su juicio, ha tenido el Arma Aérea a las capacidades de la Armada española? En la exposición de motivos del Real Decreto de creación de la Aviación Naval en 1917 se reflexiona sobre dos ideas fundamentales, por un lado que «la experiencia de la guerra actual demuestra que una Aviación Naval especializada es completamente indispensable para la defensa nacional», y que «esta organización debe operar en unión de las escuadras y ser manejada por personal que pertenezca a la Marina de guerra». La realidad de las operaciones navales de estos últimos cien años, y el análisis de los complejos escenarios de seguridad del futuro, siguen demostrando que las reflexiones de aquellos años siguen siendo válidas. Así, la capacidad de combatir en la mar y desde la mar de las marinas de guerra se basa en gran medida en disponer de una aviación embarcada versátil y tecnológicamente avanzada. En este sentido los aviones, helicópteros y drones de la Flotilla de Aeronaves, sus hombres y mujeres, contribuyen singularmente a las capacidades de la Flota, y son elementos fundamentales en las operaciones navales relacionadas con la disuasión y defensa, control del mar, proyección del poder naval, seguridad marítima, ayuda humanitaria o auxilio en caso de catástrofes. Por su trayectoria profesional parece evidente que su vocación aérea se despertó muy temprano. ¿Cuándo sintió ese interés por las «alas de piloto naval»? Desde muy pequeño he sentido a la Armada como una parte muy cercana ya que mi padre era marino, por eso no fue una sorpresa cuando decidí ingresar en la Escuela Naval Militar. La vocación de piloto surgió algo más El capitán de navío José Luis Nieto ingresó en la Armada en el año 1984 y se graduó en 1989. Seguidamente realizó el curso de piloto naval de aeronaves en EEUU para la obtención de su especialidad complementaria volando en diversos Escuadrones de la US NAVY en Pensacola (Florida) y Meridiam (Mississipi), obteniendo sus alas de piloto de reactores en 1991. Ese mismo año pasó destinado a la Novena Escuadrilla donde permaneció hasta el año 2001. Durante su permanencia en la Novena Escuadrilla tuvo la oportunidad de volar tanto el Harrier AV- 8B como el AV-8B+ y realizar distintos despliegues a bordo del portaviones Principie de Asturias. En 1997 fue nombrado piloto de intercambio con el Escuadrón VMA 513 de los US Marines basado en Yuma (Arizona). El CN. Nieto ejerció el mando del patrullero Grosa en el año 2000 y del cazaminas Turia en el año 2005, donde estuvo integrado en la Fuerza Permanente de Cazaminas de la OTAN. Asimismo, en el año 2013 ejerció el mando del buque de aprovisionamiento de combate Cantabria desplegando durante un año en Australia para operar junto a la Marina de ese país. El CN. Nieto es Diplomado de Estado Mayor por la Escuela Conjunta de Reino Unido y ha ejercido de oficial de Estado Mayor en distintos puestos, tanto del Estado Mayor de la Armada como del Ministerio de Defensa. En el 2010 ejerció de Adjunto al Jefe de Planes de la Operación Atalanta en el Cuartel Operacional de Northwood. El CN. Nieto asumió el Mando de la Flotilla de Aeronaves el 30 de junio del 2016. el primer Dédalo operando con un autogiro Cierva. en la Armada


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