Page 122

RHM EXTRA 1 2017

EL EJÉRCITO DE LOS AUSTRIAS Y SUS ORDENANZAS 121 puedan cubrir o quitar, so pena de que el que se hallare de otra manera sea habido por enemigo y castigado por tal”. Concluida la empresa de Portugal, Felipe II lleva a cabo la definición de otro importante cargo militar como es el comisario General de la Gente de Guerra. En una real cédula de 9 de mayo de 1581 nombra como tal a Luis de Barrientos, un cargo que consideraba necesario33 y al que facultaba para que, de acuerdo con el Consejo y el Auditor General de Gente de Guerra –a la sazón, Martín de Aranda-, “conozca de todos los casos, y cosas tocantes a los dichos Comisarios, Capitanes, Oficiales y Soldados, y de los que so color, y título de serlo, delinquieren, así en primera Instancia, como en grado de Apelación de las Sentencias, que los Comisarios particulares y Capitanes, usando de su ordinaria jurisdicción dieren”. El Rey comunicaba a todas las autoridades de la justicia civil que en los casos de la gente de guerra, competencia del nuevo Comisario General no deberían intervenir34. Mas atrás hemos señalado que las normas no se respetaban en la práctica, existiendo diferencias entre lo dispuesto en aquellas y lo que se aplicaba en esta y es que desde el último cuarto del siglo XVI, los alardes son los exponentes más fiables de la composición y de la proporción de combatientes de cada clase y serán los conflictos y su dinámica la que muestre la importancia de la fuerza y la potencia de fuego, llegando en ocasiones algunos tercios a tener un 69 % de sus efectivos con armas de fuego portátiles, una proporción que se mantendría en porcentajes próximos a esa cifra, en empresas como la de Inglaterra de 1588 o las fuerzas existentes en Flandes en 1601. Por lo que se refiere al “ejército exterior”, unas de las Ordenanzas mejor valoradas han sido las denominadas Ordenanzas particulares de Alejandro Farnesio, que ven la luz en 1587; en ellas se reglamenta con detalle y minuciosidad todo lo relativo a la Administración de Justicia Militar35. La primera 33  Porque “habiendo entendido los desordenes y excesos, cohechos y malos tratamientos de algunos Capitanes, Oficiales y soldados de la gente de guerra, que estos años pasados se levantó en estos dichos Reinos, hicieron por los pueblos, y conviniendo poner remedio en ello para lo venidero, he mandado dar nuevas Órdenes, Instrucciones a los Capitanes que han de levantar gente, y a los Comisarios que la han de guiar”. 34  Real Cédula de 9 de Mayo de 1581 sobre nombramiento de Comisario General de la gente de Guerra, y facultades que ha de tener para conocer de sus Causas, con acuerdo del Auditor General, e inhibición de otras jurisdicciones. 35  Fraga Iribarne, Manuel dice de ellas que son “la fuente más importante de todo el moderno Derecho Militar europeo, iniciando un sistema que en su esencia llega a nuestros días”, en “Baltasar de Ayala (1548-1584)”, en Revista Española de Derecho Internacional, nº 1, 1948, pág. 137. En la misma línea valorativa, Querol y Durán, Fernando: Principios de Derecho Militar Español, t. I, Madrid, 1946; pág. 34 y Moreno Casado, José: “Las Ordenanzas de Alejandro Farnesio de 1587”, en Anuario de Historia del Derecho Español, t. XXXI, 1961. Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2017, pp. 121-134. ISSN: 0482-5748


RHM EXTRA 1 2017
To see the actual publication please follow the link above