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EL EJÉRCITO DE LOS AUSTRIAS Y SUS ORDENANZAS 123 Por lo que respecta a los tercios, desde 1560 se tiende a que contaran con 3.000 hombres organizados en 10 compañías, de las que solamente dos serían de arcabuceros y las demás de piqueros, una pretensión que no siempre se alcanzó, siendo lo más normal que estas unidades tuvieran unos 1.500 hombres y que aumentara el número de compañías de arcabuceros, al ir comprobando la eficacia de las armas de fuego. Luego en el siglo XVII, ante las dificultades del reclutamiento, los tercios se organizaban con 500 hombres y actuarán en las regiones fronterizas con Francia, cuando desde 1635 estemos en guerra con nuestros vecinos galos, rompiéndose un tanto la especificidad de la actuación en el exterior de los tercios. Ordenanzas e Instrucciones del siglo XVII Durante la década final del reinado de Felipe II se trabajaba en una reforma militar que finalmente no se llevó a cabo. Sin embargo, esos trabajos fueron entregados al consejo de Guerra y unos años después se pondría en marcha la reforma, que de manera indirecta y fragmentaria se pedía desde espacios lejanos, los que podemos considerar la “primera línea de fuego”, como sucedía con el archiduque Alberto, que el 6 de marzo de 1602 hacía a Madrid una petición sorprendente cual era que la infantería walona se organizara en tercios como la española, argumentando que de esa manera él podrían designar los mejores individuos para las plazas de oficiales, al tiempo que se reducirían las facultades de mando de un coronel a las de un maestre de campo y la administración de justicia estaría bajo el control del auditor y demás oficiales necesarios. No obstante, el Tercio venía siendo la unidad orgánica fundamental de la Infantería española, por eso no debe sorprendernos que su petición fuera denegada39. Sin embargo, el Archiduque insiste y el Rey acaba por ceder, enviando el 6 de abril la autorización para esa reforma y las patentes para jefes y oficiales. Una decisión de importancia relativa, pues si por una parte se transigía en algo considerado hasta entonces como inviable, por otra tal decisión iba a quedar inmersa en un contexto reformista de mayor amplitud, ya que el consejo de Guerra concluía su trabajo algo después y el 8 de junio de 1603 se publicaba una nueva ordenanza. Pese a todo, no podemos negar 39  La negativa se argumentaba basándose en que “se representan notables inconvenientes, no tanto por la suma que se crece, cuanto por igualar aquella nación con la española, por lo que conviene que ésta se conserve en la ventaja, punto y reputación que siempre ha tenido y es justo que tenga, que con esta igualdad no solo irá en disminución, pero se desdeñará y aflojará el servicio”. Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2017, pp. 123-134. ISSN: 0482-5748


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