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RHM EXTRA 1 2017

EL EJÉRCITO DE LOS AUSTRIAS Y SUS ORDENANZAS 129 Se prohibió que se creasen nuevos tercios en Flandes e Italia –que ya se habían comenzado formary se estableció que los que se levantasen en España serían de 12 compañías de 250 plazas cada una incluidas las de la primera plana (que eran capitán, paje, alférez, abanderado, sargento, dos tambores, un pífano, furriel, barbero y capellán). Los tercios españoles que quedarían en pie en los ejércitos de Flandes serían 3 y habría además un lombardo y otro napolitano. Los tercios que sirviesen fuera de la península tendrían 15 compañías de 200 plazas, pero si venían a la península, reducirían sus efectivos (40 mosqueteros, 90 arcabuceros y 60 coseletes), quedando extinguidas las compañías de arcabuceros que existían desde la aparición de los tercios. Las ventajas se concederían por servicios destacados, no excederían de 10 ducados (eran más que nada un honor) y eran vitalicias, cobrándose incluso en situación de reformado, pero para conseguirlas habría que tener 3 años de servicio y si excedían de ese tiempo podrían recibir una bandera y si eran alféreces, el mando de una compañía. A los que sirvieran con la bandera más de 3 años se les concederían 8 escudos de ventaja y 10 en Flandes. A los sargentos con tales características y 3 años de servicio con la jineta, se les daría una ventaja de 6 escudos, que serían 8 si estaban destinados en Flandes. Capitanes y oficiales debían ir con sus insignias, entrar de guardia armados y dormir durante ella sin desnudarse y con armas; a sus subordinados aventajados exigirían que estuviesen debidamente armados y a los suboficiales se encargaba que en las formaciones colocaran delante a los que tuvieren los equipos más completos y picas de más de 20 palmos. Se penalizaba la deserción y se premiaban los años de servicio a partir de los 16 con 4 o 6 escudos. Si los servicios distinguidos realizados no eran de los previstos en las ordenanzas, se les premiaba con cadenas de oro por valor entre 50 o 200 escudos; si servían 20 años en guerra viva, se les abonarían 300 ducados por una sola vez. Algunas disposiciones procuraron mitigar la desgracia de heridos e inválidos, aunque no se tradujeron en nada serio y se prohibió el disfrute de dobles sueldos en las personas no autorizadas a ello por las ordenanzas. Se encargaba que los superiores velaran por sus subordinados, conocieran su vida e informaran de lo que fuera pertinente. Se creaba en la Corte un procurador protector de los soldados que llegaran a ella con real permiso para que defendiese o cuidase sus pretensiones; también se creaba una plaza de capellán por compañía y otra de capellán orador teólogo en cada tercio. En las marchas, la infantería española iría en vanguardia y en línea de batalla ocuparía el flanco derecho, dándole preferencia en todos los servi Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2017, pp. 129-134. ISSN: 0482-5748


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