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RHM EXTRA 1 2017

160 JESÚS MARTÍNEZ DE MERLO ¿Qué había quedado en Italia? Por una parte el tercio de Nápoles que seguía su línea de mando establecida desde su nueva formación en 1548 y que desde 1566 estaba al mando de Pedro de Padilla y Meneses. Por ello debemos entender que el Nápoles que fue a Flandes con Ulloa no dejaba de ser un desdoblamiento orgánico del anterior ya que no se movió con su maestre de campo titular. En el caso del Sicilia sucede lo contrario, pues quien partió fue Julián Romero su maestre nombrado desde 1565 que daba continuidad a la unidad. Sin embargo solamente partió con cinco compañías de su tercio al que se agregaron otras cinco procedentes del Cerdeña. Fue llamado a la isla Diego Enríquez de Castañeda, por lo que realmente no hubo un “relevo” de maestres. Por ello, según nuestra opinión quedó organizado un nuevo Sicilia que ya nunca se juntó con la línea orgánica del que mandaba Julián Romero. El caso del Lombardía aunque similar es algo más complejo, pues las tropas que quedaron en Italia (nuevas en su mayoría) no tuvieron nombrado maestre alguno y estuvieron a cargo del capitán Juan de la Cueva que solamente a la muerte de Londoño en 1570 pasó a ser nombrado Maestre del Lombardía de Italia. ¿Y qué pasó con el “auténtico” Lombardía a la muerte de Londoño? Pues continuó con su línea de mando hasta ser disuelto en Flandes veinte años después. Por ello al desaparecer en 1589 el “auténtico”, quedó como único Lombardía el que estaba en Italia asumiendo todos los hechos bélicos del anterior50. Lo que no hemos podido determinar es el motivo por el que posteriormente fue conocido como el “tercio Viejo”, pues igual de “viejo” era el de Sicilia de Julián Romero51. Los cuatro tercios expedicionarios duraron poco juntos pues en 1568 ante un acto de indisciplina, mitad cobardía mitad pillaje y venganza, el Duque de Alba no dudó en reformar el Tercio de Cerdeña. El maestre Bracamonte quedó liberado de responsabilidad por lo que con 12 compañías de bisoños recién llegadas de España se formó un nuevo tercio que fue denominado Flandes. Aunque en los Países Bajos hubo batallas como Jemmingen y otras, la lucha no parecía ser la de gloriosas batallas campales donde los tercios escuadronaban sus cuadros de piqueros y mangas de arcabuceros. La mayoría de las acciones eran las duras jornadas de asedio que en el caso de ataque hacían sufrir a las tropas en los barros y lodazales en un clima húmedo e inhóspito. Las bajas eran importantes y las filas de los tercios clareaban. Mientras seguían las operaciones en Flandes se producía en España la rebelión de los moriscos. Se crearon tercios peninsulares del que destaca el 50  Las apreciaciones de este párrafo son personales y hay autores que coinciden con ellas y otros no. Nosotros entendemos que no se rompe la línea orgánica si no cambia el maestre de campo titular. Otros autores consideran que lo que partió a Flandes son unidades de nueva creación en 1567 o bien “coronelías” de las anteriores. 51  Esta circunstancia ha dado origen a diferentes interpretaciones sobre sus líneas de mando. Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2017, pp. 160-186. ISSN: 0482-5748


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