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RHM EXTRA 1 2017

162 JESÚS MARTÍNEZ DE MERLO cios sería suficiente, todo lo más cuatro. El problema no era tanto la reducción de soldados (que evidentemente no se reducía ninguno). El problema estaba en que sobraban 40 compañías, lo que significaba que otros tantos capitanes, alféreces y sargentos debían ser reformados. Finalmente fueron disueltos tres tercios: el antiguo de Nápoles llegado con Ulloa, que tras su fallecimiento en 1571 en Gante estaba al mando de Rodrigo de Toledo y Valcárcel, el de Bracamonte, llamado de Flandes, y por otra parte quedaron fusionados los tercios San Felipe y Santiago en un único tercio cuyo mando se le dio a Francisco de Valdés siendo conocido con el nombre de tercio de Italia.55. Cuando todo parece que puede ir bien en Flandes, murió el gobernador Luis de Requesens en marzo de 1576. Poco después sucedió el Motín de Alost donde parte del tercio de Valdés se amotinó por falta de pagas durante dos años. Sin embargo los holandeses habían cercado el castillo de Amberes donde resistía Sancho Dávila. Partieron refuerzos de otros lugares y los amotinados no dudaron y se aprestaron al combate. Probablemente la frase no sea cierta pero ha pasado a formar parte de la leyenda: “ O cenamos en Amberes o mañana comeremos en el Paraíso”. Lo que vino detrás la leyenda negra lo magnificó todavía mucho más. Amberes sufrió la furia de los amotinados, la furia de los españoles. Se dice que los amotinados por no seguir a sus banderas llevaban una propia con una imagen de la virgen. Creemos que hay una confusión en este aspecto con otro motín de similares características en Diets 25 años más tarde56. El daño fue tremendo. Juan de Austria fue nombrado nuevo gobernador pero no pudo tomar posesión hasta que no aceptase los términos de la Pacificación de Gante acordada por los nobles del país por la que los tercios tendrían que salir en 1577. Así lo hicieron y el amotinado tercio de Valdés quedó disuelto al llegar a Lombardía. Pero los tercios vuelven a ser llamados aunque en este caso hay un hombre que no regresa. Se trata de Julián Romero fallecido en el camino. Los tercios que llegaron a Flandes en 1578 fueron el anterior de Romero (Sicilia), al mando del sargento mayor Francisco Aguilar Alvarado, el de Lombardía, al mando de Hernando de Toledo y el omnipresente tercio de Lope de Figueroa57. Quedaban en Italia el nuevo tercio Lombardía al mando de Juan de la Cueva, el de Nápoles (ya único con este nombre) en el que González de Mendoza ha sustituido a Padilla y el nuevo Sicilia que sigue al mando de Castañeda. A finales de 1579 Francisco de Valdés tomó ahora 55  Con la reforma de Requesens se terminó la trayectoria orgánica del tercio de Nápoles en Flandes. 56  Véase R&D nº 11, pág 18 y 19. 57  Albi, Julio. Los tercios de la Infantería española en Flandes 1567-1600. R&D nº 4. Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2017, pp. 162-186. ISSN: 0482-5748


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