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RHM EXTRA 1 2017

LA ORGANIZACIÓN DE LOS EJÉRCITOS EN LOS AUSTRIAS 183 pitanes reformados por mil causas, lo que daba a la formación una fortaleza de veteranía que quizá la masa del tercio no la tenía todavía. Su mayor ventaja quizá era el ser la unidad orgánica superior que controlaba la vida, justicia y cuentas de un número de compañías lo suficientemente elevado para que no existieran muchos tercios a la vez, pero no fueran tantas para perder la fiscalidad. Es cierto que hubo amaños, fraudes y otros vicios donde se aprovechaban las circunstancias de la falta o tardanza de los pagos a los hombres que defendían el Imperio. No justificamos nada; simplemente exponemos hechos, que no solamente sucedían en Flandes o Italia, sino también en los distintos reinos peninsulares cuando no recibían los fondos pertinentes. LA CABALLERÍA Y LOS DRAGONES Son las dos instituciones “olvidadas” de los reinados de la Casa de Austria. A nuestro parecer no fue tanto por las dificultades de llevar ganado o lo oneroso que era sostener estas unidades. Evidentemente la caballería ni asalta fortalezas, ni asedia por lo que nunca aparece en los puntos de decisión salvo batallas campales en las que su número es siempre más reducido. Sin embargo hay caballería en todas las empresas y podemos observar como hasta en la fallida expedición a Argel actuaron unidades de caballería y que en el desastroso reembarque hubo que echar los caballos al mar. Al igual que la infantería de la Monarquía Hispánica estaba compuesta por individuos de muchos países con vínculos de soberanía o vínculos religiosos el mismo caso sucede con la caballería, por ello creemos que no se le puede atribuir genéricamente el término despectivo de caballería extranjera. Es curioso el hecho de que las unidades de infantería no española no dieran lugar a ningún regimiento español de 1714, mientras que en caballería sí se dio tal circunstancia. Muchos de los tercios de caballería valona dieron origen a regimientos españoles como el Farnesio y el Alcántara o los de dragones de Belgia, Batavia (Almansa) y Frisia (Villaviciosa). La caballería pasó más de 100 años formada por compañías cuyo número oscilaba entre los 50 y los 70 jinetes según las épocas. Estas compañías eran, bien de hombres de armas que poco a poco fueron perdiendo lanza y coraza medieval, bien de ginetas con menor protección, para dar lugar a mediados del siglo XVII a las denominadas compañías de corazas/lanzas o simplemente de caballos/corazas, quedando unificado el mismo tipo de caballería que perdió definitivamente su corta lanza y a la que le llegó también el arma de fuego en forma de grandes pistolas. Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2017, pp. 183-186. ISSN: 0482-5748


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