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208 FRANCISCO JOSÉ CORPAS ROJO LAS ORDENANZAS DE EJÉRCITOS No es vana la denominación de ordenanzas de ejércitos pues durante todo el s. XVI, la mayoría de las publicadas lo son para ocasiones concretas y dirigidas a levantar el ejército que ha de realizar la campaña correspondiente, así ocurre con las campañas de Italia, Flandes y Portugal. Cada una de ellas contiene las disposiciones específicas de su orgánica y funcionamiento económico, mediante el nombramiento ad-hoc de los cargos correspondientes, en particular veedores, contadores y tesoreros o pagadores, en instrucciones al efecto. Si bien cada campaña tiene su propia norma, el análisis de las ordenanzas nos lleva a la conclusión de que su contenido en notablemente homogéneo en cuanto a organización de la administración económica. Ya en el s. XVII las ordenanzas toman un carácter más generalista, siendo su finalidad común el restablecer la disciplina, amén de tratar requisitos para nombramientos, organización de los tercios, actualización de sueldos, etc., casi nunca van dirigidas a un ejército concreto, sin modificarse los procedimientos económicos establecidos en el siglo anterior. En cualquier caso se trata de ejércitos que actúan fuera de la Península y cada vez más numerosos, por lo que los factores que obligaron a modificar el modelo económico de la Contaduría Mayor de Hacienda en su aplicación a las Guardas, ahora, no sólo se mantienen vigentes sino que se agudizan por lo que, a su vez, el sistema de Veedurías se afianza y adquiere su madurez como un modelo de gestión económico-administrativa propio e independiente de aquélla. En efecto, desde el punto de vista económico ya no es posible el control directo, prácticamente hombre a hombre, de los fondos que la Hacienda Real dedica a los sueldos por lo que aquel se traslada al propio ejército, ejerciendo la Contaduría Mayor de Hacienda su control a posteriori sobre la documentación que le presentan los pagadores de los ejércitos mediante el sistema contable de cuenta y razón. La organización económica militar, y su control, recaen en la figura del veedor general del ejército, quedando el sistema económico mucho más descentralizado que en la época anterior. A su vez esta descentralización llega al esquema organizativo del ejército integrado por infantería, con un número variable de tercios, apoyada por caballería y artillería que cuentan parcialmente con organización económica propia. Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2017, pp. 208-240. ISSN: 0482-5748


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