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Revista Historia Militar Extra 1 2018

230 FERNANDO RODAMILANS RAMOS una constante durante todo el s. XII y XIII, siendo una de sus expresiones más visibles la concesión por parte del Papa Honorio III de los derechos de las Tercias Reales al monarca Fernando III. Asimismo, la Sede Apostólica manifestó un genuino interés por mantener la paz entre los poderes cristianos de la Península Ibérica, pues consideraba que la unidad en el territorio cristiano era condición sine qua non para alcanzar el éxito en la Reconquista. Así pues, además de los legados específicamente destinados por la Iglesia de Roma a promulgar la cruzada hispana, el propósito de alcanzar la paz entre los Estados cristianos que perseguían muchas de las actuaciones de los legados pontificios del s. XII, así como las numerosas comisiones de jueces pontificios para resolver los asuntos peninsulares, han de interpretarse también como un requisito previo e imprescindible de cara al avance de dicha cruzada, objetivo último del Pontificado115. La guerra y los concilios legatinos de Diego Gelmírez (1121-1125) Mientras mantuvo su condición de legado –es decir, hasta la muerte del Papa Calixto II– Diego Gelmírez celebró un concilio cada año, a saber, entre 1121 y 1125. Todos ellos tuvieron lugar en la catedral de Santiago de Compostela y están referidos en la Historia Compostelana116. En relación con el tema de la guerra peninsular, los dos últimos guardan un interés particular. de aceptación de la milicia y de la guerra por parte del cristianismo, forjado en la unión de la romanitas y la christianitas. FERNÁNDEZ UBIÑA, José, Cristianos y militares. La Iglesia antigua ante el ejército y la guerra, Granada, Univ. de Granada, 2000. La dilatatio christianitatis supuso la identificación de la expansión –militar– del Estado y de la Cristiandad, y desde mediados del s. IX el Papado instó a la guerra contra el infiel en defensa de Roma (León IV en 846, Juan VIII en 879), avanzándose además en la definición de las indulgencias. Cuando, tras el “siglo de hierro”, el Pontificado recuperó su independencia y el liderazgo de la Cristiandad, se terminó de perfilar la concepción doctrinal de la cruzada. Un repaso a la historiografía reciente sobre las cruzadas, incluyendo las principales aportaciones españolas, en sendos artículos de José Manuel Rodríguez García, “Historiografía de las cruzadas”, Espacio, Ttiempo y Forma. Serie III, Historia Medieval, Núm. 14 (2000), pp. 269-323; “Reconquista y cruzada. Un balance historiográfico doce años después (2000-2012)”, Espacio, Tiempo y Forma. Serie III, Historia Medieval, Núm. 26 (2013), pp. 365-394. 115  MANSILLA, D., “Inocencio III y los reinos hispánicos”, Anthologica Annua, Núm. 2 (1954), pp. 12-13. 116  FALQUE REY, E., Historia Compostelana, II.XVI; II.LII; II.LXIV y LXXI; II.LXXVIII; GARCÍA Y GARCÍA, A., “Concilios y sínodos...”, pp. 417-425; FLETCHER, R. A., Saint James’s Catapult. The Life and Times of Diego Gelmírez of Santiago de Compostela, Oxford, Clarendon Press, 1984, pp. 151-152. Un estudio sistemático en JUSTO FERNÁNDEZ, Jaime, “Los concilios compostelanos de Diego Gelmírez”, Revista Española de Derecho Canónico (REDC), Vol. 58, Núm. 150 (2001), pp. 9-50. Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2018, pp. 230-268. ISSN: 0482-5748


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