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Revista Historia Militar Extra 1 2018

LOS LEGADOS PONTIFICIOS Y LA GUERRA EN LA PENÍNSULA… 235 febrero de 1130), terminando así, quizás abruptamente, la legación del cardenal Humberto, quien se convirtió en fiel compañero de Inocencio II. Guido de Vico fue un pisano de familia noble, de gran erudición, creado cardenal diácono por Inocencio II. Fue legado a latere en Milán, Lombardía y Alemania130, y también lo fue en tierras hispanas en varias ocasiones distintas. El cardenal Guido viajó por segunda vez a España en 1136, y esta legación hispana tuvo lugar en el contexto político de la complicada sucesión de Alfonso el Batallador (†1134), durante el cual Alfonso VII impulsó notablemente su hegemonía en la Península Ibérica, siendo coronado en la catedral de Santa María de León como Imperator Totius Hispaniae (26 de mayo de 1135)131. Durante la guerra mantenida entre los reinos hispanos a raíz del matrimonio de Alfonso I con Urraca de León, hubo una tendencia a que las jurisdicciones eclesiásticas no sobrepasaran las de los respectivos reinos132. Para resolver esta compleja disputa, Inocencio II envió al cardenal Guido, quien celebró un concilio en Burgos entre los meses de septiembre y octubre del mismo año133. Cabe destacar cómo, desde la llegada a España de la Reforma Gregoriana, el Papado reclamó la autoridad última sobre todas las cuestiones referidas a la geografía eclesiástica. En el documento expedido por la cancillería de Alfonso VII, el monarca se considera responsable de las disputas diocesanas “de los obispos de su reino”, pero no duda en reconocer sin ambages la preeminencia del legado a latere del Papa para la resolución de este tipo de conflictos. Guido de Lescar, legado pontificio y líder cruzado Guido de Lons, obispo de Lescar (1115-1141), movido por un fuerte espíritu cruzado, mantuvo una estrecha relación con la Península Ibérica, 130  CHACÓN, A., Vitae et res gestae Pontificum..., col. 982. CARDELLA, L., Memorie storiche..., T. I/2, p. 7; GAMS, Series episcoporum, p. 796; JAFFÉ, Regesta, II, p. 21. 131  En la documentación Alfonso VII ya se intitulaba Hispaniae Imperator desde sus esponsales con Berenguela de Barcelona, a finales de 1127 o a comienzos del año siguiente. GARCÍAOSUNA Y RODRÍGUEZ, José María M., “El rey Alfonso VII «el Emperador» de León”, Anuario Brigantino, Núm. 35 (2012), pp. 116 y 129-130. 132  MINGUELLA Y ARNEDO, Toribio, Historia de la diócesis de Sigüenza y de sus obispos, Vol. I, Madrid, 1910, p. 79; REGLERO DE LA FUENTE, Carlos, “El obispado de Osma hasta mediados del siglo XIII: Génesis y problemática”, pp. 188-189. 133  CAVERO DOMÍNGUEZ, G., MARTÍN LÓPEZ, E., Colección documental de la Catedral de Astorga. Vol. II (1126-1299), León, 2000, Doc. 677, pp. 77-79; QUINTANA PRIETO, A., El Obispado de Astorga..., pp. 678-679. La concordia ratificada por Alfonso VII en RIAÑO, Timoteo, GUTIÉRREZ, M. del Carmen, “Documentos de los siglos XII y XIII del archivo de la Catedral de Burgo de Osma”, Archivo de Filología Aragonesa, Núm. 18-19 (1976), pp. 220-221; GARRIDO GARRIDO, J. M., Documentación de la catedral..., Vol. I, Doc. 118, pp. 207-208; MARTÍNEZ DÍEZ, G., Legislación conciliar..., pp. 310-312. Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2018, pp. 235-268. ISSN: 0482-5748


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