637 Presentación

RAA 876

DOSSIER La vigilancia espacial en el Ejército del Aire N uestra actividad diaria depende cada día más de tecnologías que tienen una componente espacial. En el campo de la seguridad, esta dependencia resulta especialmente intensa, pues muchas de las capacidades esenciales para las operaciones —como por ejemplo la obtención de inteligencia, los sistemas de navegación de precisión, las comunicaciones o las predicciones meteorológicas—, tienen un componente espacial. Las infraestructuras basadas en el espacio están expuestas a riesgos de diferente naturaleza, unos de origen natural y otros causados por la propia actividad humana. Lejos quedan los tiempos en los que el espacio era cuestión de solo un par de potencias. Actualmente son numerosas las naciones que pugnan por conseguir acceso al espacio y por asegurarse la superioridad o la autonomía en su uso, lo que supone un cambio de escenario para el que debemos estar preparados como nación. Es por tanto nuestra obligación el participar en las iniciativas para mejorar nuestro conocimiento del espacio (space situational awareness) porque dependemos de forma creciente de las capacidades espaciales y también porque debemos contribuir a la protección de las capacidades espaciales de igual modo que hacemos con el resto de ámbitos, a nivel conjunto, a nivel nacional, a nivel internacional. La Estrategia Nacional de Seguridad (ESN) 2017, aprobada por R.D, 1008/2017, de 1 de diciembre, incluye ya como objetivo garantizar la seguridad del espacio aéreo y ultraterreste en un marco compartido y orientado a prevenir las amenazas y desafíos que en ellos se desarrollan, así como a neutralizar sus consecuencias. El Concepto de Empleo de las Fuerzas Armadas (FAS), de 30 de mayo de 2018, establece como ámbito de actuación de las FAS la contribución a la seguridad del espacio aéreo y ultraterrestre mediante la vigilancia del espacio aéreo de soberanía y de interés, y el ultraterrestre para prevenir amenazas y riesgos que se puedan producir. El Ejército del Aire, con el apoyo del Ministerio de Defensa y como responsable de esa vigilancia aeroespacial, ha empezado a asumir sus obligaciones, integrándolas bajo el principio de unidad de mando y acción en la Jefatura del Sistema de Mando y Control, disponiendo ya de personal e instalaciones dedicadas a ello, dentro de un plan de implantación que incrementará nuestra capacidad de aportar seguridad en este ámbito de forma progresiva y ordenada. Contamos para ello con la experiencia aportada por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), como organismo nacional con la responsabilidad principal de poner en marcha la contribución española, por medio del S3TOC (Spanish Space Surveillance & Tracking Operations Centre), al fuerte impulso que por parte de la Unión Europea se está dando a este ámbito. Estamos dando unos primeros pasos, pero con el esfuerzo e ilusión de todos los «aviadores del espacio » pronto comenzaremos a andar y, con una actuación coordinada de toda nuestra nación, tal y como reza la ESN, estableciendo sinergias y abordando soluciones trasversales, estoy seguro de que conseguiremos posicionar a España como una nación que nada tenga que envidiar a otras en materia de seguridad aeroespacial. Juan Pablo Sánchez de Lara General del Ejército del Aire Jefe de la División de Planes del Estado Mayor del Ejército del Aire dossier REVISTA DE AERONÁUTICA Y ASTRONÁUTICA / Septiembre 2018 637


RAA 876
To see the actual publication please follow the link above