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Historia y Patrimonio HISTORIA Con poco más de 20 años, Jorge Cristián pasa a servir en el Ejército del rey Felipe IV en Flandes. Su biógrafa Margarete Hintereicher sostiene que su alistamiento se debe a las gestiones que su primo Jorge II de Hesse-Darmstadt hace ante el gobernador de los Países Bajos, Leopoldo Guillermo de Habsburgo6. Tal vez pueda extrañar la presencia de hombres de armas alemanes en los Ejércitos de los Austria, pero hay que tener en cuenta que el Sacro Imperio pasó por herencia a la Corona de España con Carlos I. En esas tierras, desde entonces, se van reclutando tropas para las guerras que sostienen el emperador y sus descendientes. Con el paso de los años, y en especial en el siglo XVII, la recluta se ampliará a zonas del norte de Alemania, en los principados y obispados de religión protestante. Recluta que dará lugar a la distinción entre alemanes altos (los procedentes de zonas católicas) y bajos, de religión protestante, tal y como explica el historiador italiano Davide Maffi en su libro «En defensa del Imperio7». Esa captación tiene dos objetivos. Por una parte, reforzar el dispositivo militar de la Corona de España; y por otra, evitar que esas fuerzas militares puedan ser puestas al servicio del rey de Francia, el principal enemigo de España. La presencia de alemanes en las filas del Ejército de Flandes no es, ni mucho menos, testimonial. El mismo Maffi explica que en diciembre de 1649, por ejemplo, la Infantería en Flandes está formada por 46.176 soldados, de los cuales 14.607 -es decir el 31,63%- son de origen alemán8. Patente de capitán Retrato del príncipe Jorge Cristián de Hessen-Homburg. Fuente: Wikipedia http://de.wikipedia.org/wiki/Georg_Christian_( Hessen-Homburg) Memorial de Caballería, n.º 86 - Diciembre 2018 95 Pero volvamos a Jorge Cristián. El primer documento oficial que se conserva de su vida militar al servicio de España es la patente de capitán que se le concede en Bruselas el 21 de diciembre de 1648, para el mando una compañía de cien caballos-corazas que se encuentra vacante tras el deceso de su titular, el conde de Estrée9. Este conde era Claude François d’Ongnies, uno de los muchos jefes de caballería muertos en la batalla de Lens, en agosto de ese mismo año. Precisamente el deficiente empleo del Arma en esa batalla animará definitivamente al rey Felipe IV a agrupar sus compañías de caballería en tercios, uno de los cuales –como veíamos al principio– queda al mando de Jorge Cristián de Hessen-Homburg. Tiene en ese momento 22 años. El tercio de nuestro príncipe de Hessen- Homburg formará parte de la que, en las relaciones y documentos de la época, se denomina Caballería de Saint Omer y Aire, por tener sus acuartelamientos en las ciudades de Saint Omer y Ayre-sûr-la-Lys, en el actual 6 Hintereicher, Margarete. Op. cit., pág. 36 7 Maffi, Davide. En defensa del Imperio. Los ejércitos de Felipe IV y la guerra por la hegemonía europea. Editorial Actas. San Sebastián de los Reyes (Madrid). 2014. 8 Maffi, Davide. Op. cit., pág. 267. 9 Hintereicher, Margarete. Op. cit., pág. 337.


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