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Aniversarios en la Armada Centenario de la creación del Arma Submarina 1.ª parte: El origen En la Ley de 7 de enero de 1908 (D.o. n.º 5 de 08/01/1908), llamada de MAuRA, aparecieron los submarinos por primera vez en el papel: Tres destroyers de unas trescientas 34 BIP cincuenta toneladas, a seis mil pesetas la tonelada con armamento completo o tres sumergibles o submarinos de doscientas cincuenta a trescientas toneladas, a siete mil pesetas la tonelada con armamento completo y garantía de constructor especial de esta clase de buques: 6.300.000 pesetas. Pero aquellos submarinos no llegaron a construirse ni dentro ni fuera de España se construyeron los 3 destroyers (destructores). En 1912 el presidente de gobierno José Canalejas y Méndez, recabó el concurso de la Armada y estableció un anteproyecto naval compuesto por: 3 nuevos de 21.000 toneladas, 3 destructores de 1.000 toneladas, 6 sumergibles de 400 toneladas en superficie, 9 torpederos de 250 toneladas, 4 cañoneros de 1.500 toneladas. Desgraciadamente el 12 de diciembre de 1912 Canalejas fue asesinado y su programa no llegó a ser propuesto. Romanones sucedió a Canalejas y quiso hacer suyo el programa naval de su colega desaparecido, pero la corta vida de su gobierno impidió la realización de plan naval. En 1913 el Ministro de Marina Amalio Gimeno proyectó en ocho el número de submarinos precisos, también de 400 toneladas. otra caída del gobierno hizo que el programa naval naufragase también en esta ocasión. En 1914 el Almirante Augusto Miranda y Godoy formuló un programa de nuevas construcciones, que tendría que ser la continuación del de 1908, y lo expuso al Consejo de Ministros en abril del mismo año. Aprobado en primera instancia, el Rey Alfonso XIII firmó el Real Decreto el 29 de Abril de 1914 autorizando la presentación en las Cortes del proyecto de Ley que firmó Miranda el 7 de mayo del mismo año en la cual incluía Tres sumergibles, que deberán estar terminados en 1918,cuyo coste aproximado es de 3 millones cada uno. No obstante, la política internacional se fue enrareciendo y este primer programa de Miranda quedó en vía muerta. El 4 de agosto de 1914, Inglaterra declaró la guerra a Alemania. Los submarinos Austro-Húngaros se mostraron muy activos durante la campaña. Ante este panorama y la perspectiva de nuevas acciones semejantes, Miranda decidió aplazar la construcción de acorazados, basando su nuevo proyecto en fuerzas ligeras de superficie y submarinos en apreciable cantidad. El 17 de febrero de 1915, Alfonso XIII estampó su firma al pie de la Ley que ha pasado a la historia de la Armada Española como LEY MIRANDA. En su artículo 1.º decía: Con el fin de dotar a la Nación en breve plazo de los elementos de defensa marítima absolutamente indis


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