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REVISTA HISTORIA MILITAR 117

LOS PROBLEMAS ECONÓMICOS Y DE DISCIPLINA EN LAS… 151 permitir que las tropas lanzasen por su cuenta expediciones de saqueo de las tierras enemigas circundantes52. El 25 de julio de 1554 el príncipe sabaudo anota que ha mantenido una reunión con los responsables de aprovisionamientos para organizar el suministro de los alimentos y el pago a los mercaderes: la organización del ejército se estructuraba en un comisario general, Ponthus de Lalaing, señor de Beugnicourt, y en un segundo nivel unos “comisarios de las vituallas”, a las órdenes del anterior, que se encargaban de la compra y distribución de los aprovisionamientos, y finalmente los prebostes, que eran los encargados últimos de las operaciones de compra y distribución, negociando directa-mente con los proveedores locales o grandes mayoristas. De nuevo se pone de manifiesto la preocupación del general sabaudo sobre el aprovisionamiento de su ejército cuando decide tomar la localidad de Auxi-le-Château para asegurar la via de suministro de vituallas desde Béthune, el 29 de agosto de 1554. Y es que los aprovisionamientos eran cruciales en cualquier estrategia de campaña, al igual que la buena ubica-ción de los campamentos, que debían reunir condiciones óptimas en cuanto a capacidad defensiva como también tener acceso a agua y alimentos. Ma-nuel Filiberto muestra una preocupación importante sobre la adecuación de los campamentos a las necesidades del ejército; tenemos como ejemplo sus anotaciones del día 26 de agosto de 1554 cuando escribe que ha rechazado la ubicación de un campamento en la zona de Pourin-Epinoy por carecer de pastos suficientes para que la caballeria pueda forrajear; lo mismo suce-de el día 28 del mismo mes cuando rechaza levantar el campamento en la zona de Crécy-en-Ponthieu puesto que allí se había levantado un depósito de alimentos para la campaña y era preferible no utilizarlos aún, por lo que el ejército se movería hasta Fruges, tierra llana y fértil, con buenos pastos y agua. No en vano el 9 de agosto de 1554, en la comarca de Arrás, vigilando los movimientos de los franceses en contínuas marchas y contramarchas, escribía Manuel Filiberto que “no se puede caminar sin tomar primero buen alojamiento”, algo que el príncipe se lo tomaba al pie de la letra puesto que en numerosas ocasiones se adelantaba del grueso del ejército con una ligera escolta para reconocer el terreno para la instalación del campamento a una jornada vista. A lo largo de todo el Diari el príncipe no escatima detalles acerca de su preocupación por encontrar buenos emplazamientos para su ejército, especialmente vituallas para la tropa y forraje para las caballerías. Pero también hay que mencionar que otra de las preocupaciones del general era no solo aprovisionar las tropas y plazas fuertes sino también Revista de Historia Militar, 117 (2015), pp. 151-166. ISSN: 0482-5748 52  Diari: p. 164.


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