Page 176

REVISTA HISTORIA MILITAR 116

176 JOSÉ DE LUIS ALEGRE … El nuevo estandarte se colocó delante del altar, custodiado por el primer ayudante del regimiento y por el porta-estandarte, am-bos de pie. A continuación el Coronel Bursky, a caballo, leyó en voz alta el siguiente Decreto Imperial: “Por la gracia de Dios, nos, Nicolás II, emperador y autócrata de todas las Rusias, Zar de Polonia, Gran Duque de Finlandia, &, &, &. A nuestro 7.º Regimiento de Lanceros de Olviopol de S. M. el Rey de España Alfonso XIII, Con motivo de cumplirse hoy el Centenario de la fecha de la organización por el Glorioso Emperador Alejandro I en 1812, del 4.º Regimiento de Cosacos de Ukraina (sic), denominado en 1817 ‘4.º de Lanceros del Bug’ y luego de Olviopol, al cual se incorporó después un grupo del Regimiento de Lanceros de Elisavetgrad, formado con medio regimiento del 2.º de Cosacos de Ukraina (sic) y que posteriormente recibió la denominación de ‘7.º Regimiento de Lanceros de Olviopol de S. M. el Rey de España Alfonso XIII’, GRACIOSAMENTE concedemos al Regimiento un nuevo estandarte con la inscripción ‘1812-1912’ conservando además la inscripción del antiguo ‘Al Regimiento de Lanceros del Bug, por el mérito en la toma de la ciudad de Enos el año 1829’ y ORDENAMOS que dicho estandarte, bendecido con arreglo a la ley, se emplee en Nuestro servicio y en el de la Patria, con la lealtad y celo que son propios del ejercito ruso”. Leyó luego el mismo Coronel Bursky los artículos de la Ordenan-za que señalan los deberes de los militares con respecto a su estandar-te y las penas impuestas a los que dejen de cumplirlos …. … Terminado el Te-Deum, el sacerdote bendijo el nuevo estan-darte. El General Scàlon y el Coronel Bursky echaron pie a tierra y se acercaron al altar, colocándose delante el General, detrás de él el Co-ronel y detrás el porta-estandarte. El sacerdote entregó el estandarte al General, que lo recibió santiguándose; se volvió el General y entregó el estandarte al Coronel que lo recibió santiguándose y de rodillas, para entregarlo después al porta-estandarte que también lo recibió de rodi-llas. Inmediatamente el sacerdote, lentamente y en alta voz, pronunció la larga fórmula del juramento del estandarte, que todos los individuos del Regimiento repitieron a coro, manteniendo el brazo derecho levan-tado, con la mano extendida y la palma al frente …». Revista de Historia Militar, 116 (2014), pp. 155-206. ISSN: 0482-5748


REVISTA HISTORIA MILITAR 116
To see the actual publication please follow the link above