Page 27

REVISTA HISTORIA MILITAR 116

EL CUERPO DE CIRUGÍA MILITAR DEL EJÉRCITO A COMIENZOS... 27 profesor en 1761, y que creará en 1787 un tercer Colegio de Cirugía Médica en Madrid junto a Virgili.35 Todos estos colegios se fundaron dentro del con-texto del auge de las academias científicas y del espíritu de la Ilustración. El de Barcelona se encontraba al lado del hospital de la Santa Cruz y San Pablo para que los estudiantes pudieran poner en práctica sus conocimientos. Se-gún refiere Parrilla Hermida «desde 1745 el personal militar se atendía en el mismo. Cuando en 1760 se crea el Real Colegio de Cirugía, se utilizan salas de ese hospital de Barcelona y en ellas actuaban los maestros del nuevo Colegio, que se encargaron de atender en esas salas al personal militar».36 A los aspirantes a alumnos se les obligaba a aportar información de limpieza de sangre y de buena vida y costumbres, pero sobre todo a ser bachilleres en Filosofía, lo que garantizaba una cultura y un hábito de estudio. Una vez admitidos debían estudiar seis años consecutivos y aprobar nueve exámenes antes de obtener el título de cirujano latino, que les facultaba para ejercer en todo el reino, como si lo hubieran obtenido del Protomedicato o en alguna universidad.37 También expedían otros títulos, por ejemplo, a los extranje-ros que iban a trabajar en las unidades militares extranjeras del Ejército o, incluso, títulos de categoría inferior para los que solo pretendían trabajar en la vida civil.38 Las asignaturas eran: química, botánica, fisiología, higiene, medicina clínica, obstetricia y cirugía, que mejoraron los conocimientos de aquellos nuevos cirujanos, aproximándolos socialmente a los médicos uni-versitarios, hasta tal punto que cuando pretendían una plaza en una pobla-ción, los ayuntamientos los admitían sin ser examinados. Aquellos cirujanos formados en Cádiz o en Barcelona terminarán sirviendo indistintamente en la Armada o en el Ejército, como se verá durante la guerra de la Indepen-dencia española. Pero a pesar de haberse formado un número importante de cirujanos militares, durante todo el siglo xviii siguió cooperando en la asistencia médica a los militares la Orden de San Juan de Dios, incluso du-rante la guerra contra la Convención francesa. En las ordenanzas de 1787 se ordenaba que todos los cirujanos castrenses debieran proceder de las escue-las de cirugía, para evitar mendigar cirujanos extranjeros para la Armada. La reforma borbónica era una necesidad perentoria y en el caso concreto de la cirugía, la Armada fue la pionera en darle un gran impulso profesional, creando el Colegio de Cirugía de Cádiz. Estas escuelas fueron el resultado 35  Por Real Cédula de 13-IV-1780 para formar cirujanos destinados al Ejército y a la Armada. 36  Parrilla Hermida, M.: «Un hospital militar en 1716», en Medicina & Historia, n.º 15, pág. 26. 37  Una Real Orden de 1797 recordaba el libre ejercicio de la profesión a los facultativos castren-ses, en cualquier pueblo que fijaran su residencia. 38  El rey concedió el privilegio de dar el título de doctores en cirugía a los cirujanos destinados en las Guardias de Corps. Revista de Historia Militar, 116 (2014), pp. 11-72. ISSN: 0482-5748


REVISTA HISTORIA MILITAR 116
To see the actual publication please follow the link above