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RESULTADOS Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA VUELTA AL MUNDO
llegaran casi a cotizarse como aquel, sobre todo cuando Constantinopla cayó en
poder de los turcos en 1453 e hizo prácticamente imposible este comercio.
Para dar respuesta a esta gran demanda que proporcionaría pingües beneficios,
Portugal, como ya señalamos, se nos adelantó en la exploración de nuevas rutas
hacia Oriente bajo la premisa de la teoría «clásica» de Eratóstenes y Estrabón,
para los cuales los continentes no eran sino islas de descomunales dimensiones,
lo que suponía que más pronto o más tarde se podía encontrar en ellas un brazo
de mar que condujera a otra. De esta manera los navegantes lusos pensaron que
la mejor ruta marítima para llegar a Asia sería seguir la costa africana hasta que
aquella permitiera arrumbar al norte y conducirles hacia su objetivo final. Y
efectivamente acertaron, pues tras llegar Bartolomé Díaz al cabo de Buena Es-peranza
en 1488, su periplo sería continuado una década más tarde por Vasco
de Gama, primer navegante europeo que se llevaría la gloria de alcanzar la
India. De esta manera, en 1513, las islas Molucas se convirtieron en el nuevo
centro de distribución mercantil de las especias a Europa.
España, por su parte, persiguió idéntico objetivo en 1492, pero arriesgando
mucho más y con el resultado infructuoso que todos conocemos, pues Colón,
por mucho que preguntó y buscó, no encontró por ninguna parte las ansiadas y
codiciadas especias. Pero eso no significó que España perdiera las esperanzas
de encontrar una nueva ruta marítima que le permitiera acceder a dicho negocio,
y para gestionarlo, cómo no, se necesitaba un sujeto administrativo que, a se-mejanza
del instaurado en la capital hispalense, despachara las flotas. Esta idea
de establecer una Casa de la Contratación de la Especiería en La Coruña le
sería planteada por primera vez a Carlos I en la primavera de 1520, durante su
estancia (8) en la capital gallega invitado por el conde Fernando de Andrade,
dando voz a la demanda al respecto que le hicieron el clero y los nobles locales
cuando se reunieron en Melide:
«Sus Altezas e sus gobernadores en su nombre, que la descarga de la contra-tación
de la Especería, e de las otras cosas de las Indias nuevamente halladas
sea en la ciudad de La Coruña, y que allí se haga Casa de Contratación segú e
de la manera que está en la ciudad de Sevilla de las otras Indias antiguamente
falladas, por cuanto es mucho servicio de Sus Altezas, bien e procomún deste
Reino, por muchos respectos e motivos que dará por relación la persona que a
ello envían» (9).
(8) En la ciudad se reunieron las Cortes de Castilla que convocó el rey con objeto de obtener
los fondos económicos necesarios a base de nuevos impuestos para reembolsar los gastos de su
coronación como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, que fueron adelantados por
las familias de los Fugger y los Welser de Augsburgo.
(9) GÓMEZ CANEDO, Lino: Los Gallegos en América entre el Descubrimiento y la Emanci-pación.
Algunas notas y un guion provisional para escribir su historia. Ediciones Monte Casino.
Zamora, 1983, p. 25.
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